Arturo Fernández pierde la concesión de los servicios de restauración del Atlético de Madrid. Deudas con la Seguridad Social, pago en negro a sus trabajadores… son la sombra de la duda que pende sobre el líder de la patronal madrileña. 

Los problemas acucian a Arturo Fernández, su consorcio Grupo Arturo Cantoblanco, en pre concurso de acreedores, dejará de prestar sus servicios de restauración para el club rojiblanco de la capital.

Es la punta del iceberg de un imperio de más de 50 años de vida que se derrumba. El restaurante del Congreso de los Diputados,  el Palacio de Congresos del Ministerio Industria, Club de Campo de Madrid, Asamblea de Madrid, hospitales…. son algunos de las concesiones que Fernández ha perdido en los últimos meses.

Su imagen está empañada por su imputación en el caso Bankia y la de su grupo por un embargo ejecutado por la Asamblea de Madrid por una deuda con la Seguridad Social de 143.387 euros o la denuncia de sus propios trabajadores por pagarles parte de su salario en negro.

A pesar de todo, lejos de dimitir, Fernández permanece en su sillón de presidente de los empresarios madrileños y en el de vicepresidente de la CEOE. Y eso que el código ético de la patronal vincula la puesta a disposición de la Ejecutiva del cargo tras la “apertura de cualquier proceso judicial penal con trascendencia empresarial”.

‘Empresarios modélicos’

La patronal no se caracteriza precisamente por estar dirigida por empresarios modélicos. De la ausencia de experiencia empresarial del histórico José María Cuevas al ingreso en prisión de Gerardo Díaz Ferraz por un presunto delito de blanqueo de capitales, los dirigentes de la patronal han protagonizado numerosos escándalos.

Un breve recorrido nos deja las instantáneas en el último año del cese de Santiago Herrero, implicado en la quiebra de la Confederación de Empresarios de Andalucía, organización que inexplicablemente está en bancarrota y que se ocupaba de la formación ocupacional en esta comunidad, y denunciado por el ‘banco malo’ (el Sareb) por la desaparición de dinero en una promoción de VPO en Sevilla.

La de Jesús Terciado, denunciado por las pymes de Salamanca por presunta estafa, falsedad documental y apropiación indebida. Deberá de responder si cobró irregularmente más de 300.000 euros de Cepyme en 2011 y 2012.

Galería a la que hay que sumar a Joan Gaspar, ex presidente del Barça y dueño del grupo Hotelero Husa, que ha declarado en quiebra la Compañía Hostelería Unida –vinculada al grupo-.