En medio del horror nazi, un grupo de físicos europeos exiliados (Leó Szilárd, Edward Teller y Eugene Wigner) sabían que el III Reich de Hitler estaba intentando producir una bomba atómica. Con la ayuda de Albert Einstein enviaron una carta de advertencia al presidente Roosevelt. Se había iniciado el camino que condujo a Enrico a la construcción del primer reactor nuclear sobre la Tierra: el Chicago Pile-1 (CP-1), que funcionó durante 28 minutos el día 2 de diciembre de 1942 en la Universidad de Chicago. El comienzo de la era atómica. El gran logro científico tecnológico de la humanidad.

Jamás se había dedicado a algo tanto esfuerzo, talento y recursos. No es de extrañar: un reactor nuclear es una máquina sumamente compleja. Con independencia del juicio moral que nos merezca es, sin duda, una de las cumbres del talento humano…

Por eso el mundo quedó atónito ante un trabajo del físico francés Francis Perrin, quien demostró que los africanos habían hecho funcionar un reactor nuclear en Oklo (Gabón) hace 2.000 millones de años, cuando los únicos africanos que había por aquel entonces eran bacterias. View full article »