Todos son iguales…. les dejamos solos un ratito, largo o corto, y cuando nos reencontramos se vuelven locos de alegría. Ladridos, lametones, rabos en movimiento y saltos son algunos de ‘los obsequios’ que me hace mi ‘Chapu’ cada vez que me recibe tras mi ausencia.

Y aunque varíen en intensidad, como decimos, todos los perros responden de un modo similar. El asunto tiene que ver con su pasado de animales salvajes. En primer lugar, los perros son animales sociales que viven en camada, y lamer caras para ellos representa un signo de saludo social. De hecho, es como saludan -con lametones en la cara- al especimen de la camada tras abandonar la manada cuando salen a buscar comida para todos.

Así que si su perro le lame es porque lo ha integrado como integrante de la camada. Y no es que lo confunda con otro perro, sabe que es humano, pero integrante de ‘su familia’. Lo de los olernos tiene que ver con su curiosidad innata, es decir, quieren saber donde hemos estado o qué hemos hecho.

Y lo del rabo es más sencillo. Simplemente, es su manera de expresar felicidad.

 

¿Por qué se vuelve como loco cuando vuelvo a casa?