Algunas veces hemos comentado las ventajas para el organismo que supone introducir en nuestra dieta al aceite de oliva, el ‘oro verde’. Y esta nueva investigación lo corrobora, tanto que puede convertirse en un reparador de nuestro hígado.

Una investigación realizada en Sevilla asegura que el consumo de aceite de oliva virgen extra revierte el daño hepático causado por dietas grasas. El trabajo ha sido publicado en Nutrition and Food Research y ha demostrado el papel protector que tiene el consumo de aceite de oliva virgen extra en la enfermedad de hígado graso no alcohólica (EHGNA) en ratones.

Los resultados en las pruebas animales subraya  que el aceite de oliva activa los mecanismos antiinflamatorios en el tejido adiposo y contribuyea la modificación de la composición lipídica del hígado y las rutas celulares que se activan en el mismo.

Es un primer paso que se completará con uno nuevo en colaboración con el centro holandés The Netherlands Organization for Applied Scientific Research, para estudiar los efectos del aceite de oliva virgen extra sobre una etapa más avanzada de la enfermedad de hígado graso no alcohólica y la enfermedad cardiovascular.

Los efectos del ‘Oro verde’ en el hígado