Una vez al año, además de los Nobel, la Ciencia dedica un minuto para reflexionar sobre las investigaciones más absurdas que se emprenden en el plantea. Trabajos que se realizan y que no van a suponer ningún gran paso para la Humanidad. Son los IG Nobel que organiza la revista Annals of Improbable Research.

Retransmitido por la Universidad de Harvard, en esta edición estudios como los pensamientos de las piedras o  la vida sexual de ratas con pantalones han merecido alzarse con el premio. Empezando por este último, el fallecido Ahmed Shafik, andaba muy preocupada por los efectos de llevar pantalones de poliéster, algodón o lana en la vida sexual de las ratas y hasta realizar ensayos similares en seres humanos.

Pero no es el único, en Economía: ganó un trabajo sobre cómo se percibe la personalidad de las piedras, desde un punto de vista comercial y de márketing, en Física la preocupación de por qué los caballos blancos atraen menos a los tábanos, y por qué las libélulas se sienten atraídas por lápidas negras.

En Medicina, nada tan importante como descubrir que si se tiene comezón en la parte izquierda del cuerpo, pueden aliviarlo mirándose a un espejo y rascando la parte derecha o viceversa o esa prótesis que permitió a su diseñador moverse como una cabra y pasar algo de tiempo en las montañas.

Premio Ig Nobel de Psicología a un tal Verschuere, por preguntar a mil mentirosos cada cuánto mienten, y decidir si debería creer en sus respuestas. y no menos importante el galardón deHiygashiyama y Kohei Adachi, gracias a su investigación sobre si las cosas se perciben de manera diferente al inclinarse y tratar de ver entre las piernas.

Desde luego, todo un compendio de sesudos estudios que merecen un minuto de nuestro tiempo.

Ciencia de lo absurdo