Huelva: Confusión y preocupación porque la instalación de una planta fotovoltaica

La ocupación del espacio por una planta fotovoltáica construida sobre la balsa soterrada de la zona 1, podría entrar en colisión con la aspiración de la empresa sevillana Captura CO2, que pretende promover una planta de reciclado de los fosfoyesos y de recuperación de la marisma onubense, contando ya con inversores privados para ejecutar su proyecto.

Izquierda Unida pide que el Órgano de Participación aborde el proyecto solicitado por la empresa Alter Enersun, para que el Puerto de Huelva ha abierto un plazo de alegaciones a otras empresas interesadas en ocupar el mismo espacio.

Perico Echevarría/La Mar de Onuba

La empresa extremeña Alter Enersun, filial del Grupo Empresarial Cristian Lay, ha optado a instalar una planta de energía fotovoltaica en Huelva. El proyecto de esta división del grupo extremeño dedicada a las energías renovables, está en una fase muy incipiente, ya que lo único que ha habido es una solicitud previa a un trámite de concurrencia. La explotación de este terreno, 184 hectáreas de terreno en las Marismas del Pinar, depende de Autoridad Portuaria de Huelva y no está concedida aún, aunque sí que se ha abierto ya un periodo de alegaciones para que otras empresas o entidades públicas o privadas puedan solicitar la valoración de sus propios proyectos, según publicaba el BOE el pasado 14 de abril, lo que parece indicar cierta predisposición de Puerto a conceder la licencia de explotación a Alter Enersun.

Una de las empresas que también estaría interesada en ocupar el espacio de la zona 1, podría ser la sevillana Captura CO2 para su proyecto de transformación de las 120 millones de toneladas de residuos que se asientan en la ría de Huelva en casi 70 millones de toneladas de calcita y 100 toneladas de sulfato de sodio, dos componentes con numerosas aplicaciones, y con un valor comercial superior a los 24.000 millones de euros, según los cálculos realizados hace un año, en un período de 30 años.

Según ha podido saber La Mar de Onuba de fuentes fidedignas, tanto el alcalde de Huelva, Gabriel Cruz como el presidente de la Diputación llevarían un tiempo trabajando unidos discretamente para tejer alianzas con el  Consejero de Medio Ambiente y Ordenación del territorio, el también onubense José Fiscal, que vería con buenos ojos la idea, y poner en marcha en Huelva el proyecto de la empresa sevillana.

Para que el proyecto pueda salir adelante sería necesaria la complicidad de la Autoridad Portuaria de Huelva, titular de los terrenos sobre los que se asienta la balsa 1 de los fosfoyesos, y que sería el lugar adecuado para la instalación de la planta de reciclaje, para la que Captura CO2, según ha podido confirmar también La Mar de Onuba, ya ha encontrado inversores privados dispuestos a financiarla.

La noticia de una posible concesión de espacio ya ha generado las primeras respuestas negativas, y este mismo jueves, el Presidente del Grupo Municipal de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Huelva y representante de IU en el Órgano de Participación de los Fosfoyesos Pedro Jiménez, ha anunciado que va a pedir la inclusión en el orden del día del próximo pleno de dicho órgano, entre otros puntos, el proyecto de la planta fotovoltaica que supuestamente pretende instalar en la balsa número 1 la empresa Alter Enersun, “conocido a través de los medio de comunicación”, para que este tema sea debatido y analizado. Jiménez ha recordado que uno de los acuerdos a los que se ha llegado en este órgano de participación consiste en recuperar la totalidad de las 1.200 hectáreas de las balsas de fosfoyesos, y que “nuestra aspiración es devolverlas a su estado original como marismas y no para destinarlas a uso industrial”.

Por ello, el representante de Izquierda Unida adelanta que propondrá en el órgano de participación que éste acuerde rechazar la implantación de este proyecto en dicho emplazamiento y que este acuerdo se traslade a la Autoridad Portuaria de Huelva. Pedro Jiménez ha señalado al respecto que “es importante que este tipo de proyectos de generación de energías limpias, que contarían con nuestro apoyo, se instalen en nuestra provincia y en nuestra ciudad, pero buscando siempre una ubicación adecuada, algo que no ocurre en este caso”.

Jiménez ha manifestado su confianza en que el alcalde de Huelva convoque en los próximos días el Órgano de Participación de los fosfoyesos, después de que el propio Pleno del Ayuntamiento aprobase por unanimidad, en su última sesión ordinaria, una moción de Izquierda Unida mandatando para ello al alcalde de Huelva.

 

CAPTURA CO2

 

Captura CO2 presentó hace un año las líneas maestras de la patente desarrollada por las universidades de Sevilla y de Cádiz y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, cuyos derechos había adquirido.

El proyecto de recuperación de la marisma levantó hace ahora 12 meses una gran expectación entre los agentes implicados en la recuperación de la zona de depósito. También la del alcalde, Gabriel Cruz, quien animó a analizar las diferentes propuestas “desde la prudencia”, tanto en “tiempos como procedimientos”. Cruz destacó además la capacidad que puede llegar a tener una investigación “a la hora de cambiar los sentidos de la orientación de trabajo inicial”, pero sobre todo hizo hincapié en el “absoluto acierto” de haber encargado un estudio científico “independiente”.

Por aquel entonces, marzo de 2017, el planteamiento estaba detallado y los promotores trabajaban en el diseño de una planta piloto, cuya puesta en marcha estaba pendiente de la obtención de financiación, que se fijaba en 200.000 euros. Entre quienes apoyaron la idea en marzo del pasado año, se encontraba el profesor de Estratigrafía de la Universidad de Huelva y coordinador del comité de expertos de la Mesa de Participación de los Fosfoyesos, el doctor José Borrego, quien se mostró “completamente favorable” al citado proyecto: “La planta piloto es la que dará la idea real de este magnífico proyecto”, dijo entonces Borrego.

Pasado un año, la empresa parece haber dado un paso de gigante y encontrado los inversores necesarios para poner en marcha el proyecto con capital privado e iniciar el proceso industrial de transformación de los fosfoyesos en materia útil y de recuperación las marismas onubenses.

El proyecto está basado en una patente internacional y supondría la transformación de los fosfoyesos en dos productos comerciales “muy usados en la industria” (la calcita y el sulfato de sodio), mediante la utilización de sosa. Con ello, además se reducirán las emisiones de CO2 de las industrias del Polo Químico, con la consiguiente mejora del medio ambiente.

El desarrollo de la patente consiste básicamente en la disolución del fosfoyeso en una solución de sosa, que se precipitaría en su mayor parte en cal apagada y daría como líquido resultante una solución de sulfato de sodio. Tras la evaporación del disolvente, quedaría sulfato sódico anhidro, según explicaron ayer durante la presentación de la patente, en un acto que congregó en la Casa Colón a más de un centenar de personas entre empresarios, políticos, agentes sociales y demás representantes de la sociedad onubense.

El proyecto se basa en que “la cal apagada reacciona con el CO2 y da como resultado calcita o carbonato cálcico, un simple proceso que ayuda a eliminar el dióxido de carbono y también la movilidad de los metales traza y los contaminantes tóxicos, y por tanto su transferencias desde la balsa de fosfoyesos hacia el entorno natural”.

Con ello, se reducen costes y el impacto medioambiental. Los autores de este proyecto defienden que la solución planteada, además de lograr la eliminación por completo de las balsas de fosfoyesos (a diferencia de la propuesta actual por parte de Fertiberia, que actúa sobre 720 hectáreas y en base a su soterramiento), supondría la recuperación del espacio contaminado con una inversión bastante inferior a la propuesta.

De confirmarse la concesión de la planta fotovoltaica a la empresa extremeña solicitante, podría suponer un auténtico jarro de agua fría para los planes que contemplan el proyecto de Captura CO2 como una luz, por fin, en el oscuro e interminable túnel en el que la presencia de más de 120 millones de residuos acumulados por Fertiberia durante más de 30 años tiene atrapada a la Ciudad de Huelva.