11-M, 14 años después

Diez bombas, cuatro trenes y 193 vidas rotas. Hoy se cumplen 14 años del atentado más salvaje de la historia de nuestro país. Un 11 de marzo más, España no olvida.

El 11 de marzo de 2004, España y, en especial, Madrid se quedó muda. Una decena de explosivos letales ocultos en mochilas explotaron casi de manera simultánea en cuatro trenes de cercanías repletos de trabajadores y estudiantes. El dolor, el horror y el miedo desolaron a las víctimas, las familias y a un país entero.

El 11-M lo cambió todo. Cambió la magnitud del terrorismo que, hasta entonces, se conocía en España. Una decena de explosivos letales ocultos en mochilas explotaron en cuatro trenes de cercanías que salieron de la estación de Alcalá de Henares. 193 personas fueron asesinadas y 1.857 resultaron heridas. Muchas de ellas todavía arrastran las secuelas del brutal ataque. Ningún atentado anterior ejecutado en España había alcanzado esa magnitud. 14 años después, el terrorismo yihadista sigue siendo una amenaza a nivel global.

 

Sin un memorial a la altura

 

Un año más, y ya van 14, sigue sin haber un memorial que esté a la altura y dé testimonio de lo que ocurrió aquel día. La Asociación 11-M Afectados del Terrorismo continúa luchando por conseguir un espacio o monumento donde no solo se depositen flores, sino donde cualquiera pueda sentarse, descansar, leer o reflexionar.

Este 2018, y por primera vez en 14 años, el Ministerio del Interior ha homenajeado a la víctimas del mayor atentado yihadista sufrido en España con la plantación de un olivo, que simboliza la fuerza que transmite el legado de las víctimas y la esperanza de que no se repitan más atentados así.

 

Actos en recuerdo de las víctimas el 11 de marzo

 

Los homenajes a las víctimas se suceden durante todo el día en la capital. La Asociación 11-M Afectados del Terrorismo ha preparado actos en cada una de las estaciones donde explotaron las bombas: Atocha, Santa Eugenia y El Pozo, que se acompañan de una ofrenda floral en la calle Téllez.

El 11 de marzo se marca en el calendario. Cada año, el tiempo se para en un día, en el que el recuerdo de lo que pasó sigue vivo en la memoria de todos los españoles.