Dastis viaja a Irán para dialogar sobre el futuro del acuerdo nuclear

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, viajará mañana a Irán para mantener el miércoles un diálogo político con las autoridades del país, con un objetivo múltiple: reafirmar el apoyo europeo al acuerdo nuclear, apostar por la estabilidad de la región, respaldar la posición aperturista del presidente, Hassan Rohani, y plantear las preocupaciones por los derechos humanos al hilo de la represión de las recientes manifestaciones.

Así lo avanzó recientemente el propio Dastis ante la Comisión de Exteriores del Congreso. Para el Gobierno español, “es indiscutible que Irán es un país fundamental” para la estabilidad de la región, y hay que mantener una interlocución con él. Tanto Ciudadanos como el PSOE han cuestionado después la oportunidad del viaje, por la situación interna del país.

Fuentes diplomáticas admiten que el Gobierno español está muy preocupado por el aumento de la tensión en la región —este fin de semana Israel ha advertido que está dispuesto a atacar si lo considera necesario–. La posición española es apostar por que Irán desarrolle relaciones pacíficas con sus vecinos y que se encuentre una solución política, con mediación de la ONU, a los dos largos conflictos de Oriente Medio, en Siria y en Yemen.

Dastis será el primer ministro de Exteriores europeo en visitar Irán después de la advertencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que se retirará del acuerdo si éste no se refuerza. La UE ha reafirmado su apoyo a ese pacto, destinado a garantizar los fines pacíficos del programa nuclear iraní, y es partidario de afrontar con diálogo las preocupaciones, empezando por la caducidad del acuerdo, que tiene un plazo de 10 años.

Para el ministro español, Estados Unidos puede tener ahí una “preocupación legítima” que habrá que abordar, pero Madrid no cree que “denunciar el acuerdo nuclear y restablecer sanciones sea la solución para convencer a Irán de que cambie su actitud en otros temas”. El ministro español también reconoció que el programa de misiles balísticos iraní “y algunas actuaciones en la región no siempre contribuyen a esa estabilidad”.

Dastis también aludió a “las reacciones” a las manifestaciones que comenzaron a finales de 2017, protestas que, según subrayó, se basaron en que “la gente quiere libertad y quiere vestir como le dé la gana y quiere poder expresarse libremente”.

De este modo, aunque el ministro aprovechará para mantener un encuentro con empresarios españoles presentes en el país, el motivo principal del viaje es el diálogo político. Además de con su homólogo, Yavad Zarif, tiene previstas reuniones con el presidente del Parlamento, Ali Larijani, y con Ali Akhbar Velayati, consejero de Asuntos Exteriores del líder supremo, Ali Jamenei.

Con todo, el ministro transmitirá la posición europea sobre el acuerdo nuclear, pero con la limitación de que el Gobierno español no está en el grupo negociador del pacto (por parte europea lo fueron Alemania, Francia y Reino Unido).

Relaciones bilaterales y económicas

Durante el viaje, el ministro español repasará con sus interlocutores las relaciones bilaterales y firmará un memorándum de consultas políticas. También tendrá ocasión de comprobar cómo evolucionan las reformas, uno de los factores necesarios para que las empresas occidentales desembarquen en Irán y contribuyan al crecimiento económico que desea impulsar el presidente del país. No obstante, la pervivencia de algunas sanciones, en particular estadounidenses, es otro freno para las empresas.

Las relaciones económicas entre España e Irán están en niveles muy bajos debido a la historia de sanciones de la ONU y de la UE contra el país. Entre enero y noviembre de 2017 España exportó a Irán por valor de 367 millones de euros e importó por 1.300 millones, principalmente petróleo.

En enero de 2016 se levantaron las sanciones europeas vinculadas al programa nuclear y eso propició que en un año las exportaciones iraníes a España se multiplicasen por 26, por la reanudación de la compra de petróleo, y sus importaciones desde crecieron un 80 por ciento.

Dastis se reunirá el jueves con una veintena de empresarios españoles presentes en el país. Empresas españolas como Tubacex o Telepizza ya han firmado contratos en Irán, y desde 2015 ha habido multitud de encuentros empresariales entre los dos países.