Y tú, ¿eres adicto al sexo?

Muchos pensareis que lo sois, que vuestro deseo sexual es excesivamente elevado, que os apetece todos los días, a todas horas, que ojala tuvierais pareja para estar dándole al tema sin descanso… ¿pero y si este impulso realmente no lo podemos controlar y es realmente un problema?

Imaginaros en vuestro puesto de trabajo y no poder controlar las ganas de ir al baño a masturbaros compulsivamente. O ir por la calle y tener que meteros en un baño de algún centro comercial a saciar vuestro deseo. Salimos por las noches, y nos vale cualquiera, sin selección ninguna. Y ya no solo eso, necesitar la pornografía, el cibersexo o incluso acosar, porque estamos poseídos por un demonio sexual que no podemos controlar. Esa adicción, como todas las adicciones, controla vuestra vida diaria, tanto las relaciones sociales, como las personales y hasta las profesionales.

El sexo no debería provocar arrepentimiento, pero este caso lo provoca.

¿Ahora quien es adicto al sexo? Seguro que muchas manos se bajan… es que realmente es un problema, y grave. Las adicciones sabemos que no son buenas, y como todas, en este caso, también debe ser tratada.

Para las mujeres, el término ninfómana, para los hombres, satiriasis, menos conocido posiblemente, y en general, hipersexualidad. Pero en todo lo mismo, y tan complicado es tener una pareja a la que no le gusta nada el sexo, como otra a la que no podemos saciar.

¿Qué nos vuelve adictos al sexo? Es complicado decir un motivo concreto. Realmente puede haber varios detonantes que hagan clic en nuestro cerebro, y que nos haga entrar en ese bucle.

Puede ser el estrés o la ansiedad los que nos hagan recurrir al sexo. Es decir, utilizamos el sexo como vía de escape, no como fuente de placer. Que todos lo hemos hecho alguna vez y no pasa nada, pero no como algo recurrente del día a día, con lo cual ya estamos dando un mal uso. Para colmo, no se puede reducir o frenar la actividad, aun sabiendo y siendo consciente de que esta es problemática.

Si siempre decimos que el sexo es para disfrutarlo, en estos casos, no se está disfrutando. Siempre habría que recurrir a ayuda profesional para ello.

Como todo en la vida los excesos y adiciones son malas, todo en su justa media se disfruta más.