Un bebé ingresado dos veces en el hospital por salmonela

Paula Urrutia, madre del único bebé infectado en España por salmonela agona, que también ha afectado a 37 niños en Francia por la leche Lactalis, ha afirmado que ha llegado a temer por la vida de su hijo, y se ha preguntado “cómo llegó la leche contaminada, y qué controles pasa una leche para que pueda llegar contaminada tanto a una farmacia como a un pediatra”.

En declaraciones a Europa Press Televisión, Paula ha precisado que su hijo, Marcos, es un “guerrero”, como le ha dicho la pediatra, porque “no todos sobreviven a una salmonela y una sepsis”, y ha advertido de que denunciará “al que haya cometido una negligencia o haya hecho las cosas mal”.

Asimismo, ha recordado que llevaron a la pediatra a su hijo el pasado mes de octubre porque pensaban que sufría “cólicos de lactante y estreñimiento”, y ésta les recomendó una leche, que resultó ser de la marca Damira. Se la administraron 3 días, aunque al tercero empezó con deposiciones, unas 7 u 8 veces al día. “Cada vez que comía, muy líquidas y con fiebre”, ha recordado.

Esa misma semana, el menor ingresó en el Hospital de Basurto, donde permaneció tres días, al estar con fiebre. Al salir, les dijeron que era “un rinovirus, a la espera del coprocultivo de heces”. “El niño estuvo bien, siguió bien, y 10 o 15 días después me llamaron desde el Gobierno Vasco y me comunicaron que el niño tenía salmonela”, ha rememorado.

“Yo me asusté. ¿Cómo salmonela? ¿Y cómo ha contraído la
salmonela?, si solo toma leche, y yo tengo las medidas de higiene y hiervo el biberón. Me preguntaron qué leches tomaba, me preguntaron si teníamos tortugas, serpientes o pájaros en casa, que pueden ser portadores y transmitirlas, y nos comentaron cómo teníamos que lavarnos las manos más exhaustivamente, porque el niño era portador”, ha añadido Paula.

Un mes después del primer ingreso, se produjo un segundo ingreso, en el que el niño entró en Urgencias del hospital “con 40,2 de fiebre, con poco color, muy mal”.

“Allí ya dijimos que era portador de salmonela, y nos comunicaron que tenía una sepsis, una infección en la sangre. Estuvo ingresado otra semana, salimos con diagnóstico de sepsis por estreptococo. Nos dijeron que podía haber sido en el parto, que él al pasar por el canal traga y coge la bacteria. Pero yo había dado negativo a los cultivos. No dijimos nada más, pero les comentamos ‘¡qué raro que el niño haya cogido dos bacterias!’, será que está inmunodeprimido, le pasa algo. En principio (les comunicaron) que no hacía falta más que hacerle dos cultivos mensuales hasta que la eliminase”, ha asegurado.

El 11 de diciembre, según ha relatado, les volvieron a llamar del Gobierno Vasco para decirles que se había publicado una noticia (con su caso), y que “su cultivo había ido a Majadahonda” porque la salmonela “que sacan en el cultivo del hospital es la común”, por lo que le iban “a buscar el nombre, con un cultivo, y que era prácticamente la misma que la había con la leches contaminadas en Francia”.

Según recuerda, esta información se la transmitieron “un poco nerviosos”, pero ha recordado que el niño “estaba bien y solo era portador”. También les explicaron una medidas de seguridad para que no se contagiase gente de su entorno.

La última información sobre su caso fue dada a conocer el pasado viernes. Paula, que incide en que su hijo “sigue portando salmonela”, se puso en contacto con el Departamento de Epidemiología del Gobierno Vasco, quienes les comunicaron que aunque no tenían confirmado “al cien por cien” de que se tratase de su hijo, el suyo era “el único caso” que se había remitido al laboratorio de Majadahonda.

Así las cosas, se ha dirigido a Lactalis, cuyo director general en España, “se disculpó” y ha asegurado “que sí, que probablemente era el mío”. Finalmente, este pasado martes Paula ha podido confirmar tanto con Osakidetza como con Lactalis “que sí, que era mi hijo, que era su cultivo”.

“Ahora he solicitado por escrito la información que me ha dado el pediatra, que es el historial médico, que pone que tiene salmonela agona, y estoy a la espera de que Osakidetza me facilite el informe donde genéticamente el apellido es el mismo que las de la leche Lactalis”, ha señalado.

 

Temió por su vida

 

Paula ha explicado que las dos veces que su hijo ha sido ingresado las ha pasado “muy mal” porque, “la primera vez tenía mes y diez días, y en un principio no sabía de dónde venía tenía fiebre, descomposición, y un niño que había sido estreñido, nos preocupamos mucho”.

“Y la segunda vez mucho más, porque estuvo muy mal. No digo que los niños mayores lo pasen mejor, pero es que es un bebé tan chiquitín, sin defensas, que son muy pequeños, sí lo hemos pasado bastante mal”, ha reiterado, para confirmar que llegó a temer por su vida.

“Cuando entramos la segunda vez y le hicieron la prueba de la meningitis sí claro que temía por su vida, una bacteria en un bebé son bastante complicadas, pero la pediatra nos ha dicho que es un guerrero, no todos sobreviven a una salmonela y una sepsis”, se ha congratulado.

La madre ha recordado que su hijo es portador de la salmonela porque “la tiene en las heces”, pero que esta situación se puede revertir y desaparecer al cabo de 6 meses “porque el niño lo va eliminando poco a poco. “Pero también puede pasar, esperemos que no, que le quede crónica”, ha expresado su temor.

Preguntada si va a denunciar lo sucedido, ha respondido que la empresa Lactalis les han incluido “en la lista de afectados”, aunque lo ha puesto en manos de su abogado. No obstante, ha advertido que denunciará “al que haya cometido una negligencia o haya hecho las cosas mal”.

“Si Osakidetza lo ha hecho bien, no tengo por denunciar a Osakidetza. Si al final yo de lo que me he quejado es del comunicado erróneo, de las cosas, pero bueno esas cosas pasan. Lo que sí quiero saber es cómo llegó la leche contaminada y qué controles pasa una leche para que pueda llegar contaminada tanto a una farmacia como a un pediatra, porque eso sí me parece más grave. Y bueno, mi abogado me irá recomendando los pasos a seguir, porque no tengo ni idea de lo que tengo que hacer ahora mismo”, ha aseverado.

La joven madre se ha quejado de que si Lactalis lo sabía desde septiembre por qué su hijo se contaminó en octubre. “Un fallo humano puede pasar pero, si lo sabes, para la producción en septiembre, avísalo en septiembre y trata de minimizar el daño, no esperes al último momento”, ha concluido.