De cuando se precisa aclarar la matraca

Quizá sea una deformación profesional, no digo que no, pero cuido mucho la utilización del lenguaje y, lo que es más relevante, me fijo mucho en el uso que realiza mi interlocutor, tanto de las expresiones utilizadas como de todo el lenguaje analógico acompañante como tono, gestos, mímica, tono corporal,contexto de utilización. Es evidente que solo lo hago en determinadas circunstancias, pero el momento actual que estamos viviendo con Catalunya, merece la pena hacerlo.

Se están utilizando expresiones y construcciones lingüísticas altisonantes quepredeterminan dos cosas: utilización del lenguaje para expresar una condición previa pre-existente, por lo que aparece como una imperiosa justificación de esos a-priori y, en segundo lugar, como forma de atraer la atención sobre algo externo y descriptivo evitando que se profundice en los conceptos que
subyacen y en sus contenidos reales.

Estos dos contenidos acontecen en Catalunya sin que se perciban, quienes así lo hacen de dos elementos que comportan este tipo de utilización del lenguaje, el primero es que este tipo de utilizaciones “maliciosas” del
lenguaje se encuadran en lo que se denomina perversión, es decir comunicar algo a sabiendas que lo que se pretende es manipular la reacción del otro y justificar tu propia actuación. En segundo lugar es la rigidez expositiva, con lo que se excluye la formulación dialéctica, ya que o el otro acepta lo que digo y cómo lo digo o el otro es un facha, así, tal cual, sin posicionamientos matizados.

En los últimos meses estas situaciones, someramente descritas con anterioridad, acontecen con el uso sesgado y limitado a los términos de democracia, libertad, presos políticos, legalidad o marco legal,
fascismo/fachas, exilio…

Los que vivimos la dictadura franquista nos sorprendemos de esta utilización maniquea del lenguaje, uso que no se realiza por desconocimiento porque las gentes que así lo hacen les considero inteligentes, luego si no es por desconocimiento, solo me queda formular que lo hacen por mala intención.

Presos políticos: Son presos que pierden su libertad, que son encarcelados, en ocasiones han sido torturados en base únicamente, esto es importante, únicamente por sus opiniones políticas. Así aconteció con personas como Marcos Ana, Miguel Hernández, Marcelino Camacho, Paco García Salve, Nicolás Sartorius, Saborido, y tantos y tantos otros ¿Cuál es la diferencia con los actuales? En primer lugar es que de forma libre y consciente han podido expresar sus opiniones de forma pública en todos y cada uno de los medios de comunicación escritos, radiofónico televisivo sin ningún tipo de traba y tras expresar su opinión han podido continuar con su vida particular y política sin límites, los pertenecientes a esos grupos y partidos políticos han continuado desarrollando de forma pública y abierta antes, durante y después su actividad política con los planteamientos que han creido oportunos y pertinentes sin traba alguna. Luego la primera exigencia para ser presos políticos no se cumple de ninguna de las maneras. El segundo razonamiento es “están en la cárcel por lo que piensan”, no es exacto puesto que en lo expuesto con anterioridad se excluye este posicionamiento, además no se encarcela ni se juzga por pensar, sino por hechos que son ilícitos penales.
Efectivamente estos presos lo son por haber realizado hechos concretos, demostrables por documentación precisa, por imágenes grabadas con sus actos que trasgreden la ley vigente y sentencias concretas de las más altas magistraturas del Estado y que fueron avisados por sus propios Cuerpos Jurídicos del Parlament que no podían realizar lo que estaban realizando, es decir que eran actos, hechos constitutivos de francas transgresiones a la ley vigente. Los presos están en la cárcel no por cómo piensan, sino por los actos que han desarrollados, más allá de las competencias legales y sociales a las que debían someterse y cumplir como representantes del Estado en Catalunya. Por lo tanto no son presos políticos, sino políticos que están presos por ignorar la legislación con hechos demostrables. Otra cosa es la consideración de oportunidad, adecuación y proporcionalidad de la medida de privación de libertad y que yo pienso claramente que es inadecuada, inoportuna y desproporcionada, pero el desarrollo legal debe continuar su curso.

Exilio: Marcha de un país de forma clandestina, utilizando las vías de comunicación que se puedan (raramente las de tipo formal) y que se realiza por una razón de supervivencia debido a motivaciones de pensamiento político, de ideas y sobre las que el sujeto no tiene posibilidad de defenderse y entonces busca una salida extrema. En el punto precedente se han expresado los contenidos reales de la pertenencia política y de la expresión de las ideas políticas, es más se ha continuado dando noticias de la forma de pensar y de los actos realizados desde el exterior por parte de estas personas que están fuera. En tercer lugar, no han salido hacia cualquier país, sino a un país donde no se contemplaban los ilícitos cometidos para extraditarles, por lo tanto la premeditación del acto realizado es muy manifiesta y con cierto
contenido de burla a la ley. De España salieron por vías normales, con su documentación en regla y nadie se lo impidió, luego la forma de salir tampoco se cumple para ser considerado un exilio. Es decir no es un exilio,
sino una huida de unos señores que no han tenido la gallardía de responder de sus actos y sus responsabilidades ante la ley cuando fueron requeridos para ello, de hecho algunos de sus propios correligionarios se lo han criticado de forma clara y rotunda. Otra cosa es el victimismo y demagogia que utilizan para expresarse.

Democracia: Los límites de la libertad de expresión, reunión y manifestación, así como la expresión de votaciones populares para poder manifestar la opinión mayoritaria de la población se han cumplido durante
todo el proceso. Bien es cierto que en un momento dado el 1-O la reacción de las fuerzas del orden y seguridad del Estado fueron actuaciones inadecuadas y desproporcionadas, pero al hecho de la votación, tal y cómo se desarrolló, no se le puede llamar acto democrático, sino manifestación popular de un deseo. En esa fatídica fecha fue un pulso del Govern de Catalunya al Estado y el Estado respondió sin miramientos y con escaso criterio. Pero lo realizado ni tuvo garantías democráticas ni control alguno y, por lo tanto, no fue un ejercicio democrático, sino la expresión de la rabia y la impotencia. Todo lo demás, solo es querer retorcer la realidad en beneficio propio. Aquello ni fue un referéndum ni fue democrático, solamente fue un pulso político que debe ser valorado en su justo punto. La democracia requiere unos planteamientos y unas condiciones que deben ser exigidas y cumplirse. El respeto al marco legal, su aplicación flexible y adecuada a cada caso concreto es básico en toda democracia, al menos en las de corte liberal-occidental. Libertad: Sacrosanta palabra que todos pronunciamos en aras de quererla obtener y defender, muchas veces según nuestros propios criterios. Su fundamento externo se evalúa en base a la libertad del ejercicio de las libertades básicas de los ciudadanos de opinión, reunión, expresión y manifestación. En Catalunya no se han visto limitadas ninguna de estas posibilidades ni antes, ni durante, ni después de ninguna fecha ni acontecimiento. La gente se ha continuado manifestando con los símbolos que creía pertinente. Los líderes han seguido opinando con sus planteamientos fuera de uno u otro sentido, incluido desde la cárcel o desde el extranjero. Sus representantes han seguido acudiendo a canales de TV para manifestar su opinión y contrastarla con otras personas. La gente ha seguido exagerando e interpretando libremente lo que acontecía, incluidos los errores conceptuales y el uso de la perversión del lenguaje sin que nada haya acontecido para menoscabar esa libertad, en todo caso, si algún grupo ha visto disminuida la libertad de expresión, en algún momento, recibiendo insultos más o menos duros y descalificaciones, no han sido los pertenecientes a este grupo independentista. Excluyo, por razones obvias, los posicionamientos de grupos radicales de uno y otro signo, que representan a muy pequeña proporción de la población y están fuera de cualquier planteamiento razonable.

Fascismo/fachas: Hace referencia a una forma del ejercicio político y de la forma de ejecución del pensamiento político de forma exclusiva y excluyente hacia los demás y que se ejecuta con autoritarismo e incluso violencia, pues excluye cualquier forma de pensar alternativa. Desde luego puede haber alguna representación de este tipo, de forma minoritaria. Pero no debe emplearse hacia aquellos que defienden un marco legal conseguido de forma democrática y que, en muchas ocasiones, las organizaciones políticas en litigio lo han apoyado. El fascismo excluye los funcionamientos democráticos. El escrupuloso respeto a los principios democráticos se basan en hacer lo que dice una mayoría pero con el respeto claro y rotundo a las minorías. En el caso de Catalunya la realidad es compleja, porque los votos mayoritarios son no independentistas, pero los escaños mayoritarios son independentistas, esta lectura compleja hace que tengamos que ser muy prudentes a la hora de tomar decisiones democráticas. El 50% de los escaños no puede llamar fascistas a más del 50% de los votos. En estos casos la carga de la prueba se invierte.

Legalidad/marco legal: A lo largo de 40 años se ha venido desarrollando un marco legal, conjunto de leyes, para regir el funcionamiento social y político. Respetar y hacer respetar este marco legal es una obligación para cualquier cargo público. Otra cosa son los desacuerdos con los contenidos de las leyes. Si no gustan los contenidos se cambian, según los procedimientos legales formulados. Todo puede ser reformulado y modificado, incluida la Constitución. Efectivamente, la Constitución ha quedado atrasada, obsoleta, pasada, pues bien: habrá que modificarla. Ya ha llegado ese momento. Otra cosa son los puntos a modificar, eso lo definirán los grupos políticos, pero cuando se pongan a la tarea, ahora no es el momento de proponer nada más que la necesidad de iniciar el proceso. Esa modificación constitucional es una prioridad real para la convivencia social y política, hay expertos constitucionalistas que pueden ponerse a pensar de forma práctica. Trabajen ya, dejen de hablar por hablar y pónganse a trabajar. No solamente es por
Catalunya, pero también es por Catalunya.
Son pensamientos en alto, les ruego condescendencia si están en desacuerdo, pero quería expresar que el respeto real se expresa por medio del lenguaje y de los actos: No hay presos políticos, sino políticos presos, no por pensar, sino por haber realizado actos ilícitos. No hay exilados, sino personas huidas por su deseo, se marcharon de forma libre y sin cortapisas y, de igual forma, pueden volver, otra cosa es que deben responder de sus actos ante la justicia, si es menester. En la sociedad catalana y española existe un marco legal que debe cumplirse, son sociedades formalmente democráticas y que ejercen losprincipios de libertad de forma razonable.
No se nos debe olvidar que la democracia es cumplir los designios de lamayoría (el 47% de los votos no los es, aunque el 50” de los escaños se hayan obtenido con estos votos), pero hay que tener el respeto escrupuloso al sentir de la minoría (menos del 50% de los escaños, pero el 53% de los votos) cualquier govern lo va a tener difícil, pero una imposición a esa minoría cualificada no sería, sensu strictum, un acto democrático. Está difícil, muy difícil y va a tener que ponerse sobre la mesa diálogo, flexibilidad, entendimiento, síntesis, responsabilidad y capacidades personales y políticas.