El presidente de Líbano, Michel Aoun, ya busca sucesor a Hariri

El presidente de Líbano, Michel Aoun, ha realizado un llamamiento a la unidad nacional del país en su primer comunicado tras la dimisión por sorpresa del primer ministro Saad Hariri.

El mandatario, llegado al poder en virtud del mismo acuerdo político que colocó a Hariri al frente del Ejecutivo, ha comenzado ya los contactos con líderes políticos y religiosos para “preservar la unidad nacional, la atmósfera de seguridad y la estabilidad política, así como los logros conseguidos a lo largo del último año”.

“Las amenazas a las que Líbano se enfrenta, en especial las procedentes de Israel, requieren que los libaneses se levanten hombro con hombro para combatirlas”, ha añadido el presidente, quien también ha comunicado que ha dado orden a los jefes de las agencias de seguridad de que “tomen las medidas necesarias para preservar la estabilidad”, según la nota recogida por el portal de noticias Naharnet.

Entre los líderes consultados se encuentran el presidente del Parlamento, Nabih Berri, así como los máximos responsables de los partidos políticos con presencia parlamentaria: Walid Jumblat, Suleiman Franjieh, Asaad Hardan, Hagop Pakradounian, Mohammed Raad y Samir Geagea.

El presidente también se ha puesto en contacto con el patriarca maronita Beshara al Rahi, el Gran Mufti Abdul Latif Daryan, el mufti chií Ahmed Qabalan y los ministros de Finanzas, Alí Hasán Jalil, de Interior, Nouhad al Mashnuq, de Justicia, Salim Jreissati y de Defensa, Yaqub Sarraf.

Un ministro saudí confirma la existencia de un plan para matar a Hariri

 

El ministro saudí para Asuntos del Golfo, Thamer al Sabhan, ha declarado que cuenta con “información confirmada” sobre un plan para asesinar al ex primer ministro de Líbano, Saad Hariri, que dimitió ayer por temor a un atentado contra su vida.

Según ha hecho saber el ministro en una entrevista con el canal de televisión árabe Futuro (propiedad precisamente de Hariri), el ex primer ministro decidió dimitir desde Arabia Saudí por “las amenazas de seguridad”.

La Inteligencia libanesa aseguró ayer que no tenía conocimiento de una conspiración para asesinar al ex primer ministro Hariri.