Arabia Saudí dice descartar una intervención militar en Qatar

Los gobiernos de Arabia Saudí, Bahréin, Egipto y Emiratos Árabes Unidos (EAU) han asegurado este viernes que una opción militar “nunca fue y nunca será una opción” en la crisis diplomática con Qatar.

Así, y tras respaldar los esfuerzos de mediación de Kuwait, han “lamentado” que el emir del país dijera que los mismos habían evitado una intervención militar, subrayando que esto no era una opción.

En su comunicado conjunto, los cuatro países ha recalcado que “la insistencia de Qatar a la hora de poner condiciones previas a las discusiones confirma que no es serio sobre ellas”, según ha recogido el diario saudí ‘Arab News’.

Asimismo, han expresado su agradecimiento al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por “insistir en que el único camino para resolver este asunto es poner fin a la financiación al terrorismo”.

Trump se ha ofrecido este jueves a mediar personalmente en la crisis política abierta entre Qatar y varios países de la región, e incluso se ha mostrado confiado en que puede haber algún tipo de avance “rápidamente”.

Trump ha recibido este jueves en la Casa Blanca al emir kuwaití, Sabá al Ahmad al Yaber al Sabá. “Aunque aprecio y respeto la mediación (de Kuwait), yo también estaría dispuesto a mediar”, ha dicho Trump, quien se ha ofrecido a “ayudar” sin concretar ninguna iniciativa.

El bloque saudí ha presentado a Qatar una lista de trece requisitos que debe cumplir para reanudar las relaciones con sus vecinos, entre las que figura desmarcarse por completo de Irán.

Al Sabá ha apuntado que las autoridades qataríes le han enviado una carta en la que se muestran dispuestas a discutir algunas de estas peticiones, si bien otras no parecen “aceptables” ya que tocan temas de soberanía.

Los gobiernos de Arabia Saudí, EAU, Bahréin y Egipto anunciaron en junio la ruptura de sus relaciones diplomáticas con Qatar, acusando a Doha de “apoyar el terrorismo”.

A la medida se sumaron después Maldivas, Mauritania, el gobierno de Yemen reconocido internacionalmente, encabezado por Abdo Rabbu Mansur Hadi, el gobierno asentado en el este de Libia. Asimismo, Jordania y Yibuti han reducido su representación diplomática en Doha.

Qatar ha reiterado en numerosas ocasiones su disposición a negociar con estos cuatro países para lograr un acuerdo, si bien todos ellos han manifestado que sus exigencias “no son negociables”, reclamando a Doha que las acepte en su totalidad para solucionar la situación.

Así, los citados países han recalcado que las “demandas justificadas” fueron formuladas “a raíz de las prácticas hostiles del Gobierno qatarí”, expresando su “profunda sorpresa ante la injustificada negativa de Doha a las demandas lógicas y legítimas” que le han sido planteadas.

LA CRISIS DIPLOMATICA CON QATAR

Las tensiones entre Qatar y varios países del Golfo se han deteriorado en los últimos meses, a raíz de que QNA publicara unas declaraciones del emir en las que criticaba la postura de los países del Golfo contra Irán y hablaba de “tensiones” con Estados Unidos.

Inmediatamente después, QNA denunció haber sufrido un ataque informático y negó la veracidad de la nota publicada, pese a lo cual medios de Arabia Saudí y EAU continuaron informando acerca de las presuntas declaraciones de Hamad bin Jalifa al Zani.

Este hecho provocó las críticas de Doha, lo que llevó a varios países –Arabia Saudí, EAU, Egipto y Bahréin– a bloquear el acceso a diversos medios qataríes, entre ellos Al Yazira.

Posteriormente, el fiscal general de Qatar, Alí bin Fetais al Marri, anunció que Arabia Saudí y sus aliados fueron los responsables del ataque informático contra QNA.

“Qatar tiene pruebas de que ciertos iPhones originarios de países que han impuesto un bloqueo sobre Qatar fueron usados en este ataque informático”, dijo Al Marri, sin detallar las naciones implicadas.

Las relaciones entre Qatar y otros países del Golfo ya sufrieron un periodo de tensión en 2014 debido al supuesto apoyo de Doha a Hermanos Musulmanes, organización ilegalizada en la mayoría de los países del golfo.

Sin embargo, en dicha ocasión las medidas no fueron tan duras, y sólo implicaron la retirada de los embajadores. En esta ocasión, ha supuesto además la expulsión de ciudadanos del país, así como el cierre de las vías a medios de transporte llegados de Qatar.