El Parlament acuerda votar la ley de referéndum en medio de una gran tensión

El pleno del Parlament ya prevé aprobar la ley del referéndum, tras pedir JxSí y la CUP un cambio en el orden del día del plenario para incluir el debate y votación de esta norma, algo que no estaba previsto inicialmente.

Los dos grupos soberanistas han invocado el artículo 81.3 del reglamento de la Cámara, que permite alterar el orden del día si hay una mayoría absoluta de diputados que lo pide: el resultado de la votación ha sido de 72 apoyos –JxSí, CUP y Germà Gordó–, 60 votos en contra –PSC, PP, Cs y 8 diputados de SíQueEsPot– y tres abstenciones –de otros diputados de SíQueEsPot–.

 

Tramitación de las leyes del Parlament

 

La Cámara ha celebrado una segunda votación, para decidir si se aceptaba la petición de JxSí y la CUP de restringir a los grupos de la oposición varios mecanismos que normalmente sí pueden utilizar para incidir en la tramitación de las leyes del Parlament.

Por 69 votos a favor, 3 en contra y ninguna abstención se ha decidido aceptar las condiciones de JxSí y la CUP, por lo que la ley se puede aprobar con un solo debate en pleno –normalmente son dos–; se dan dos horas a los grupos para presentar enmiendas, y se anula la posibilidad de impugnar la ley ante el Consell de Garanties Estatutàries (CGE).

Un total de 63 diputados no han participado en la segunda votación: eso se debe a que la oposición ha reprochado a la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, los modos en que los soberanistas han tramitado la ley, y se ha abierto un rifirrafe por el que estos diputados no han pulsado a tiempo el botón de votación.

 

Un debate muy crispado

 

El debate entre la presidenta y varios diputados de la oposición ha sido muy crispado, ya que los segundos han considerado que la votación debía frenarse porque no reunía los requisitos básicos para ser legal: por ejemplo, los letrados de la Cámara han hecho un informe en contra de admitir a trámite la ley.

El diputado del PSC Ferran Pedret y el de SíqueEsPot Joan Coscubiela han pedido que se leyera el informe ante el pleno, para dejar constancia pública de la opinión de los letrados, pero Forcadell lo ha rechazado, lo que ambos han lamentado porque consideran que esta lectura es obligatoria si lo pide un parlamentario.

PSC, Cs, PP y SíQueEsPot también han puesto el foco en que no se les permita pedir un informe al CGE para que determine la legalidad de la ley: si se hubiera permitido, la aprobación de la ley se hubiera demorado un mes y el referéndum no se podría celebrar el 1 de octubre.

 

Explicaciones

 

La crispación del debate ha empezado después de que Forcadell ordenara una primera votación para incluir en el orden del día el debate y votación de la ley del referéndum, en la que no han podido participar más de la mitad de los 135 diputados del hemiciclo porque el mecanismo de votación no ha funcionado, como ha explicado Gordó desde su escaño.

Por eso, la presidenta ha decidido finalmente repetir la votación después de que diputados de la oposición hayan protestado desde sus puestos por las decisiones que se estaban tomando, momento en el que Forcadell ha ordenado otra votación, la relativa a los trámites parlamentarios.

Aunque Forcadell ha reiterado que garantizaban todos los trámites y derechos de la oposición, el líder del PSC, Miquel Iceta, ha sido el primero en tomar la palabra para anunciar que presentarán un recurso de amparo ante el TC, y el diputado Ferran Pedret ha observado que el artículo que JxSí y CUP han utilizado para incluir la ley en el orden del día –81.3 del reglamento– no permite un procedimiento de lectura única.

Desde Cs, el diputado Carlos Carrizosa ha insistido en que se están vulnerando los derechos de los diputados, lo que también han secundado Fernando de Páramo y el vicepresidente segundo del Parlament, José María Espejo-Saavedra, que ha hablado desde los escaños después de quejarse que no le daban la palabra como miembro de la Mesa.

Para el portavoz de SíQueEsPot, Joan Coscubiela, JxSí y la CUP se han inventado un “procedimiento bucanero” recurriendo al artículo 81.3, y ha defendido que los derechos de los ciudadanos no están disponibles para las mayorías, una afirmación con la que se ha ganado el aplauso de Cs y PP.

El portavoz del PP en el Parlament, Alejandro Fernández, ha pedido una reunión de la Mesa extraordinaria y avisado a los independentistas de que no romperán España y que con su actuación lo que están rompiendo es Catalunya: “Marginan los derechos de los diputados y generan un auténtico riesgo para la convivencia. Ese sería su legado, señor Puigdemont, si lo consiguiera, porque tengan usted muy claro que no se lo vamos a permitir”.

El líder de Podem, Albano-Dante Fachin, ha defendido la necesidad de debatir sobre lo que importa a los ciudadanos, y pese a avanzar que no apoyará la iniciativa de JxSí y la CUP, ha reprochado a la oposición que “a la gente no le preocupa el reglamento porque la sociedad quiere tener un debate sobre el cual el Parlament y el Congreso no ha dado respuesta”, además de culpar al PP de ser los responsables de haber llegado a esta situación.

La portavoz de JxSí, Marta Rovira, ha argumentado que si recurren al artículo 81.3 es porque la oposición no les ha dejado otra opción tras haberles tumbado otras vías, y que es un punto del reglamento que ofrece igualmente todas las garantías posibles: “Usaremos todos los 81.3 que haya, tantos como hayan, para que los catalanes puedan votar en una urnas en un referéndum”.