Un móvil tiene más potencia que el ordenador que nos llevó a la Luna

El 20 de julio de 1969, el astronauta Neil Armstrong era el primer hombre en pisar la Luna, ante la atenta mirada de millones de personas: “Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

Tras cuatro días de viaje espacial, Neil Armstrong y sus otros dos compañeros Edwin Aldrin y Michael Collins aterrizaron en la superficie lunar. Tras ocho años de trabajo y con una tecnología sofisticada y sin precedentes hasta la fecha, la misión Apolo XI, impulsada por el Gobierno de Estados Unidos para ser los primeros en poner el pie sobre la Luna, la llegada del hombre al único satélite natural de la Tierra se hizo real.

Hoy en día, la tecnología ha evolucionado de manera rápida y vertiginosa. El ordenador que controlaba todo lo que sucedía en el cohete en el que viajaban Armstrong y sus dos compañeros era seis veces menos potente que las calculadoras científicas de hoy en día. Algunas otras comparaciones chocantes son:

 

  • Un lápiz de memoria USB medio tiene más potencia que los ordenadores que se usaron para llevar al hombre a la Luna.
  • Una sola búsqueda en Google de “misión Apolo 11” emplea la misma potencia que toda la misión Apolo XI.
  • El circuito del ordenador guía del Apolo era aún más básico que el sistema electrónico con el que una tostadora moderna puede encenderse, detenerse y descongelar.
  • Los coches actuales son ordenadores que procesan más líneas de código que la nave espacial Apolo 11.

 

Así pues, en apenas cincuenta años la evolución de la capacidad de procesamiento y, en definitiva, los avances tecnológicos que ha experimentado la humanidad han superado la imaginación de los científicos que consiguieron hacer realidad la misión Apolo XI.

Está por ver en qué realidad viviremos en el próximo medio siglo. Por el momento, ya podemos decir que con los smartphones llevamos en nuestros bolsillos unos dispositivos más potentes que el ordenador que llevó al hombre a la Luna.