Los mensajes subliminales de lo nuevo de Taylor Swift

No hay quien no haya repetido alguna vez modelito. Lo hacen las it girls como Olivia Palermo, Paula Echevarría, Sara Carbonero o Diane Kruger, pero cuando se trata de un look de alfombra roja estamos hablando de palabras mayores: ahí sí que ninguna se permite el reciclaje. O eso era hasta ahora porque Taylor Swift ha desempolvado alguno de sus looks más icónicos para lucirlos en el videoclip de ‘Look What You Made Me Do’, un tema cargado de doble sentido.

Lo estrenó en los MTV VMA y desde entonces todo el mundo habla de él. Taylor se ríe de sí misma, pero lo más llamativo es cómo usa su propia ropa para hacerlo. Arranca con el J Mendel azul que llevó en su videoclip Out of the Woods, pero esta vez reconvertida en un zombie, también aparece el Oscar de la Renta rosa empolvado con cola con el que impactó el la Gala Met de 2014.

 

Taylor Swift se despide de su antigua imagen 

 

Y Taylor llora en varias ocasiones, pero de emoción, con dos looks plateados: primero con un minivestido de volantes, que originalmente llevó durante su gira “Fearless”, y que el videoclip tapa con una guitarra y recuerda a ese época en la que Taylor era solo una chica de Nashville que saboreaba las primeras mieles de su éxito, y más adelante cuando en 2009 recibe un VMAs, el premio que marcará su carrera y su continua pelea con Kanye West. Premio en mano, Taylor no puede estar más triste en ‘Look What You Made Me Do’, una metáfora de todo lo que iba a pasar después.

También hay un guiño a uno de sus últimos éxitos “Shake It Off” y se viste de bailarina y otro a sus amigas Selena, Lena Dunhan y Gigi Hadid, que se cuelan en su videoclip en su camiseta nerd que lució por primera vez en You Belong With Me.

Pero no solo de prendas de reciclaje se nutre su ‘Look What You Made Me Do’: estrena un espectacular vestido rojo de Balmain, botas over the knee de Balenciaga en diferentes colores como el naranja o el negro, vestido cut out negro… Con los que demuestra que además de reírse de todo el mundo también puede hacerlo derrochando sofisticación.