La UE y Reino Unido retomarán las negociaciones para el ‘Brexit’

Los equipos negociadores de la Unión Europea y de Reino Unido comenzarán una nueva ronda de negociaciones, que se centrará de nuevo en los derechos de los ciudadanos, las obligaciones presupuestarias de Reino Unido con el bloque comunitario y el futuro de la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte.

La de la semana que viene será la segunda ronda formal de negociaciones entre Bruselas y Londres y el tercer encuentro entre ambas partes desde que Reino Unido activara el proceso de salida del club europeo. Durante el primero, que tuvo lugar a mediados de junio, se abordaron únicamente cuestiones de organización y logística.

Tras la segunda reunión, en julio, el negociador jefe de la UE para el ‘Brexit’, Michel Barnier, pidió a su homólogo británico, el ministro David Davis, mayor “claridad” en sus líneas rojas para pactar los términos del divorcio.

Así, desde Bruselas se asume que la ronda de agosto se perfila como “la ronda de la aclaración”, según han expresado fuentes comunitarias, que sin embargo ven “improbable” que se den “grandes pasos” para cerrar la “gran brecha” entre el punto en el que se encuentran actualmente las negociaciones y el punto final.

Esta ronda llega después de que Londres haya publicado una serie de documentos con su posición en diversos temas de las conversaciones, como la frontera irlandesa y el papel del TUE tras el Brexit. Reino Unido también ha propuesto mantener una “unión aduanera temporal” tras el Brexit.

En todo caso, el objetivo de las rondas en la primera fase de conversaciones es avanzar en materia de derechos ciudadanos, factura de salida y frontera del Úlster, los temas sobre los que los Estados miembros decidirán en octubre si se han producido avances suficientes como para abrir la reflexión sobre la futura relación entre ambas partes.

 

IRLANDA, DERECHOS DE CIUDADANOS Y FACTURA

 

Con respecto a la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte, existe el objetivo compartido de proteger los Acuerdos de Viernes Santo y el Área Común de Viaje (CTA por sus siglas en inglés), pero la UE quiere saber “exactamente” cómo se puede preservar la cooperación entre el norte y el sur de la isla.

Necesitamos escuchar de Reino Unido cómo va a preservar el trabajo de las instituciones y su habilidad de trabajar en sustancia en ausencia del marco de la UE“, ha explicado un alto funcionario europeo.

Además, este alto funcionario ha asegurado que la UE espera que Londres asuma su “responsabilidad” sobre la consecuencias del Brexit sobre la isla por abandonar el club europeo, y ha añadido que lo que “preocupa” al bloque comunitario es el “fuerte vínculo” que Londres establece en su documento sobre el tema entre los Acuerdos de Viernes Santo y la futura relación entre la UE y Reino Unido.

Es importante que el proceso de paz no se convierta en una pieza de la negociación“, ha advertido las mismas fuentes.

En relación a la factura del Brexit, se espera que Reino Unido comparta con sus homólogos europeos su análisis legal de la cuestión. No obstante, fuentes europeas no guardan esperanzas en que esta ronda de negociaciones sirvan para dar un verdadero paso adelante sobre la materia.

El principal objetivo sobre este punto es acordar una metodología “suficientemente detallada” para que los Veintisiete tengan la certeza de que Londres seguirá cumpliendo sus compromisos adquiridos como socio, según las mismas fuentes, que sin embargo evitan por ahora hablar de una cifra concreta.

Por último, sobre los derechos de los ciudadanos, Bruselas no espera grandes avances en las cuestiones “esenciales” de este apartado, en el que existen divergencias, por ejemplo, en la legislación que se aplicará sobre estos ciudadanos una vez tenga lugar el divorcio o en el trato legal para los futuros miembros de familias europeas que residen en Reino Unido.

No obstante, dentro de este debate, el equipo negociador de la UE sí que confía en conseguir avances en áreas donde existe convergencia entre ambas partes, como la coordinación entre los regímenes de seguridad social, es estatus de trabajadores fronterizos o en la cualificaciones profesionales.