Rohani acerca Irán a Europa el día de su investidura

El presidente de Irán, Hasán Rohani, ha criticado duramente el giro político adoptado contra su país por la nueva administración estadounidense en un encuentro mantenido este sábado con la máxima responsable diplomática de la Unión Europea, Federica Mogherini, horas antes de su investidura tras revalidar su mandato en las últimas elecciones presidenciales iraníes de mayo.

“Las repetidas violaciones de los compromisos que ha cometido Estados Unidos, junto a las nuevas sanciones que ha impuesto sobre Irán, han repercutido negativamente en la opinión pública y podrían afectar la aplicación del acuerdo nuclear que firmamos con Occidente”, ha lamentado Rohani en su encuentro con Mogherini.

Las nuevas sanciones promulgadas por el Senado estadounidense a finales del mes pasado afectan a su programa de misiles y abordan cuestiones de Derechos Humanos que nunca estuvieron sobre la mesa del histórico acuerdo nuclear firmado en 2015 y que garantizaba la reincorporación de la república islámica a la comunidad internacional.

 

El presidente de Irán asumió oficialmente el poder este sábado en una ceremonia en Teherán

 

Rohani, por contra, no tuvo más que palabras de agradecimiento para con Mogherini, ante quien aplaudió “el progreso experimentado en las relaciones durante los últimos cuatro años”. “Existen puntos de consenso a la hora de invertir en el sector energético, petróleo, gas y petroquímicos, y hay espacio para mejorar las relaciones con la UE en todos los ámbitos”, ha añadido en declaraciones recogidas por la agencia de noticias iraní Tasnim.

El presidente de Irán asumió oficialmente el poder este sábado en una ceremonia que contó, entre otros, con la presencia del ministo de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, el secretario de Estado alemán para Asuntos Exteriores, Michael Roth, el ministro de Estado británico para Oriente Próximo y Norte de África, Alistair Burt y, por representación española, el presidente del Senado, Pío García-Escudero.

La ceremonia transcurrió entre férreas medidas de seguridad después del atentado cometido hace dos meses por Estado Islámico contra el Parlamento iraní y el mausoleo del ayatolá Jomeini, y en el que murieron 17 personas.