Zapatero pide paz a los venezolanos el día de la Constituyente

El ex presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha pedido a los venezolanos “paz” y “rechazo absoluto de cualquier género de violencia” especialmente durante este fin de semana, en el que se celebran las elecciones constituyentes convocadas por el Gobierno de Nicolás Maduro y que han sido rechazadas por la oposición.

Según Zapatero, se trata de “horas trascendentales” para el país, y ha reconocido el derecho a abstenerse y el rechazo a una consulta electoral, pero ha insistido en que “el ejercicio de un derecho solo es legítimo cuando es pacífico”.

Por otra parte, ha señalado al Gobierno como “primer responsable” de la “dinámica de acumular fuerzas” y ha pedido emprender “esfuerzos decididos de negociación”, para lo que cree necesarios “nuevos gestos” por parte del Ejecutivo venezolano en esta dirección.

“Después de lo sucedido en los últimos meses, después de la pérdida de más de un centenar de vidas, después de las conversaciones mantenidas… me reafirmo en que únicamente la negociación, la concertación y el acuerdo pueden dar una salida a la grave crisis que vive Venezuela, la salida acordada y pacífica que desean la inmensa mayoría de los venezolanos”, afirma el expresidente en un comunicado.

Además, señala como “temas centrales” de dicha negociación determinar fechas precisas para celebrar elecciones a las alcaldías y presidenciales; avanzar “de manera urgente” en las liberaciones de presos y en el procedimiento para poner fin al desacato de la Asamblea Nacional; fijar “nuevas reglas y garantías” para que la Asamblea Constituyente se comprometa de forma inequívoca con el respeto a los principios de la República, a los poderes constitucionales y al sufragio universal como fuente exclusiva de legitimación del poder; y asumir el compromiso de “compartir la aprobación inmediata de medidas económicas y sociales, apelando también para ello a la colaboración externa”.

“En el antagonismo irreductible no hay ni política ni salida de convivencia imaginable, menos aún en la violencia y en el uso público de la fuerza no proporcional. Las sanciones y las previsibles reacciones a las mismas solo empeorarán la situación. Del mismo modo que las propuestas unilaterales nunca propician salidas a los conflictos”, afirma Zapatero.