El asesinato que tiene en vilo a Francia desde 1984

Un giro inesperado en uno de los asesinatos más mediáticos de Francia, reabre la investigación.

El brutal asesinato de Grégory Villemin, ocurrido hace 33 años, es uno de los mayores enigmas policiales de la historia de Francia. El cuerpo del niño de 4 años apareció atado de manos y pies en el río Vologne, cerca de su casa.

El asesinato creó numerosas disputas familiares, cartas anónimas con amenazas y pistas falsas

El asesinato creó numerosas disputas familiares, cartas anónimas con amenazas, pistas falsas y errores judiciales, que generaron una gran atención mediática e interés que aún persisten.Pero el culpable del crimen jamás fue encontrado.El juez del caso, Jean-Michel Lambert, quien tuvo un rol fundamental en la investigación, ha aparecido muerto en su casa con una bolsa de plástico en su cabeza. Según la policía, no había indicios violencia. Lambert, que tenía 32 años cuando le fue designado a cargo del caso de Villemin, había admitido cometer errores en el que fue el primer trabajo de su trayectoria como juez. En numerosas ocasiones declaró que el caso había marcado su vida.

Esta semana el caso se ha reabierto y han detenido a tres familiares del pequeño. El primer sospechoso fue un primo del niño pero al poco tiempo se levantaron los cargos. Fue su propia cuñada quién le acusó sin embargo un año más tarde de la declaración, retiro la denuncia y fue liberado. Unas semanas más tarde, el padre del niño le asesinó de un balazo en la cabeza y fue sentenciado a prisión por el asesinato. Unos meses después el juez Lambert centró la investigación en la madre del niño, finalmente se le acusó de infanticidio en 1985 pero 8 años después se retiraron los cargos en su contra, tres miembros de la familia del padre del niño han sido detenidos este año pero ya han sido puestos en libertad.

 

Siguen sumándose pistas dispersas a un caso que, a pesar de los años sigue considerándose unos de los mayores misterios del país.