Rajoy y Sánchez se reúnen para tratar el desafío independentista

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el recién elegido Secretario General del PSOE, Pedro Sánchez, se reúnen hoy sobre las 11 de la mañana en Moncloa para hablar de los principales temas del país. Principalmente, el tema que pondrán encima de la mesa y que les ocupará gran parte del encuentro, es el desafío independentista.

Después de haber ganado las primarias y ser reelegido como líder del PSOE, Pedro Sánchez dijo “que estaba en contra de un referéndum unitaleral”. Sánchez va con el propósito de pedirle a Mariano Rajoy una “salida política” al pulso independentista catalán. El secretario general socialista se comprometió a cumplir con la legalidad constitucional.

Además de hablar de Cataluña, el Presidente del Gobierno planteará otros temas de debate donde pueda encontrar un punto de acuerdo con Pedro Sánchez. Entre esos temas se encontrarán los que ya propuso Mariano Rajoy en su discurso de investidura: pensiones, financiación autonómica, empleo, educación, lucha contra la corrupción y contra la violencia de género.   

Rajoy y Sánchez tienen una relación “correcta”

 

Este encuentro llega después de los distintos encontronazos que han tenido ambos lideres políticos. Según informan fuentes de Moncloa, Mariano Rajoy tiene una relación “correcta” con Pedro Sánchez, pero no hay un cierto “feeling” en el trato personal. No ocurría lo mismo con Alfredo Pérez Rubalcaba o Javier Fernández.

La última vez que los dos intercambiaron palabras, fue el 29 de mayo en una conversación telefónica, días después de que Pedro Sánchez ganará las primarias socialistas. Esta cita estará marcada por el distanciamiento político. La campaña del “Sí es sí”, donde el nuevo PSOE de Pedro Sánchez adoptó una postura más de izquierdas, hará que el entendimiento sea más complicado.

El último encuentro en persona de ambos líderes fue el pasado 29 de agosto, en plenas negociaciones para formar gobierno. La reunión duró tan sólo 30 minutos y Pedro Sánchez anunció que votaría “no” a la investidura.