Crece la tensión en el desafío independentista de Cataluña

El Gobierno de Mariano Rajoy ha enviado una carta, sobre el desafío independentista, a todos los secretarios e interventores de los ayuntamientos catalanes. En esa carta, el Gobierno central pide a los funcionarios públicos que cumplan con la legalidad constitucional y que no participen en la hoja de ruta del referéndum independentista del 1 de octubre.

En total han sido enviadas 1.500 cartas a todos los funcionarios de los 947 ayuntamientos catalanes. En el contenido de la carta, el Gobierno les recuerda a los funcionarios públicos la ilegalidad del referéndum unilateral de independencia, tal y como se pronunció el Tribunal Constitucional.

 

1.500 cartas para frenar el desafío independentista

 

En otro párrafo, se puede leer como el Gobierno de España muestra su disposición a la hora de resolver cualquier tipo de duda que tengan, para que no cometan incumplimientos de la Constitución. También se les detalla que no participen en la formación de listas del censo, distribución de mesas electorales y reparto de material de propaganda del referéndum.

Todo esto llega después de que ayer el President de la Generalitat, Carles Puigdemont, destituyese al Conseller de Empresa y Conocimiento Jordi Baiget. El ya ex consejero, ayer pronunció unas palabras que no le gustaron a Puigdemont. Dijo que “estaría dispuesto a ir a la cárcel por el proceso independentista, pero no para que me toquen el patrimonio, porque eso perjudicaría a mi familia”. El puesto que deja Baiget será sustituido temporalmente por el Conseller de Cultura  Santi Vila.

 

El desafío independentista divide al PdeCat

 

Algunos sectores del PdeCat están muy molestos con esta destitución, pero Puigdemont defiende que en la reunión que tuvieron el ayer en el Palau de la Generalitat, pronunció que “si alguien no estaba dispuesto a seguir la hoja de ruta marcada por el Govern, que podría dejar el cargo”.

Gran parte del PdeCat, piensa que el subirse al barco del referéndum solo está teniendo consecuencias para su partido, mientras que ERC y la CUP, que fueron los promotores del referéndum, no se están desgastando.