Doctora Glas, como paradigma del precio de la libertad

Casi siempre es cierta la tan manida frase de que los extremos acaban por tocarse, fundamentalmente porque están unidos por la ortodoxia, están alejados del necesario tamiz de la razón y exigen más actos de fe que de comprobación empírica. Por todo eso y más, debemos estar alerta y defender las injusticias, hacer frente al acoso y, sobre todo, no guardar silencio.

Loola Pérez, también conocida como Doctora Glas, es, además de una feminista reconocida y reconocible, Presidenta de la Asociación “Mujeres Jóvenes Región de Murcia: 8 de marzo”. Loola defiende y proclama un feminismo radical, en tanto y en cuanto profundiza en la raíz misma de la desigualdad de género, y además, entiende que la lucha junto a todos los grupos oprimidos por el heteropatriarcado es imprescindible para defender de un modo decente la causa feminista.

Loola está sufriendo el ataque de grupos neonazis, sufre el acoso explícito de parte de estos grupos y sufre también el silencio cómplice de la Federación de Mujeres Jóvenes de España, amén de que esta federación ha preferido, mientras guarda silencio con Loola, hablar con los neonazis que la acosan. Como ven, los extremos acaban por tocarse, unidos siempre por el odio hacia el librepensamiento, hacia la razón.

Las ortodoxias no entienden de tolerancia; el feminismo ortodoxo y el neonazismo no entienden que todas las ideas surgidas de la reflexión serena, en un estado democrático, son valiosas, las que nos gustan y las que no nos gustan; no alcanzan a entender que todas ellas son fruto del trabajo intelectual de los seres humanos. Estos grupos de la ortodoxia civil prefieren usar el acoso, el silencio, la hostilidad o la afrenta para intentar coartar a una mujer libre que libremente decide pensar. Lo que le molesta al feminismo ortodoxo y al neonazismo es que la mujer recupere su libertad, porque de ese modo no podrían seguir dispensando píldoras de moral ni podrían seguir subyugando a todo el que se mueva de un modo libre. No contarán con mi silencio: todos los dogmas deben ser derribados.

Hacen falta más seres humanos como Loola, que no se acobarden, que sigan expresando lo que su razón les dicta, que no entiendan de cadenas, de opresiones de patriarcados, aunque éstos estén disfrazados de recta moral pseudofeminista. Loola, y Mujeres Jóvenes Región de Murcia, trabajan desde el respeto, desde el feminismo convencido; trabajan por transformar nuestra realidad y erradicar la violencia y la desigualdad de género; no sé, en cambio, si la Federación de Mujeres Jóvenes, es un motor útil para el cambio social, no sé si la Federación apuesta por defender a las mujeres que se atreven a pensar en libertad.

Casi siempre es cierta la tan manida frase de que donde hay vida, hay esperanza; yo espero que Loola decida seguir apostando por la vida libre, fuera de todo dogma, fuera de toda Santa Inquisición, porque solo de ese modo, con seres humanos como Loola, el resto creemos que todavía hay lugar para la esperanza.