Iván Fandiño víctima de una mortal cogida en la plaza de Aire-Sur-l’Adour

Este sábado por la tarde recibíamos la noticia del fallecimiento del torero Iván Fandiño a los 31 años, tras una mortal cogida en la plaza de Aire-Sur-l’Adour, al suroeste de Francia. Tras recibir una cornada de 15 centímetros en el costado derecho, fue trasladado al hospital Mont de Marsan dónde los facultativos hicieron todo lo posible por salvar su vida, aunque no pudieron conseguirlo.

Según el diario francés Sud-Oest, sus últimas palabras fueron: “Que se den prisa en llevarme al hospital porque me estoy muriendo”. Ayer el torero que había cortado la primera oreja, actuaba acompañado de Juan del Álamo y el torero francés Thomas Dufau. Aún se desconoce cuando será trasladado el cuerpo, dónde serán velados sus restos mortales, ni dónde será enterrado.

Aunque el final de su historia haya sido trágico, Iván Fandiño fue uno de los toreros con mejor trayectoria profesional, llegando a lo más alto del mundo taurino. Sin embargo, su valentía, fortaleza y superación estuvieron por encima de cualquier miedo. El 29 de marzo de 2015, cuando decidió torear en solitario en la plaza de Las Ventas junto a seis toros, de la rama dura de la ganadería. Ese mismo año contrajo matrimonio con Cayetana García, con la que tuvo una hija. Es difícil pensar como después de tanto tiempo, desde el fallecimiento de “Paquirri” en 1984 y Víctor Barrio en 2016 , las plazas de toros se vuelven a llevar a otro torero. Y es que, aunque pase el tiempo el peligro al que se exponen nunca cambia.

El camino que tuvo que recorrer Ivan Fandiño hasta llegar a lo más alto, no fue fácil. El diestro Ivan Fandiño forjó su propio camino trabajando junto con su Néstor García, su amigo y apoderado durante toda su trayectoria. Triunfador en Madrid y en Bilbao y querido y admirado en Francia.

Los testigos de la mortal cogida están en estado de shock y es que nadie se esperaba el terrible final para el diestro Ivan Fandiño: “Cayó y en el suelo le pegó la cornada. Sabíamos que le había hecho daño, pero en ningún momento en la plaza se dio la sensación de semejante gravedad… No había ese caos en la plaza, no parecía una cornada exagerada, aunque sí fuerte. Cuando era trasladado a la enfermería, chillaba, se quejaba, pero a nadie nos transmitió tanta gravedad, pese a ser conscientes de que le había hecho daño.” declaró Juan del Álamo para el diario ABC. La situación era mucho más crítica de lo que se pensaron; según dijo Roberto Martín conocido como Jarocho al ABC: “Los cirujanos se miraban unos a otros, pero yo veía mucha impotencia”.

Una historia de lucha y superación que he llegado a su final de manera trágica, mucho antes de lo justo, sin embargo deja una huella en el mundo del toreo imborrable, como ya hicieron sus antecesores.