30 detenidos de una red dedidaca a la clonación de tarjetas bancarias

La Policía Nacional ha detenido a 30 miembros de una red internacional, 21 de ellos en España y nueve en Bulgaria, de una red dedicada a clonar tarjetas bancarias con dispositivos muy sofisticados llamos “skimmers”. Este tipo de dispositivos se introducen en cajeros automáticos y son muy difíciles de detectar.

La investigación llevada a cabo por el cuerpo nacional de policía se inició en 2014, año en el que se detectaron un ataque masivo a cajeros con un sistema hasta entonces desconocido en España. Según ha explicado Diego Alejandro Palomino, jefe del Grupo de la Sección de Medios de Pagos de la Policía Nacional, “en cuestión de horas, en esa misma noche que daban el golpe, las tarjetas clonadas eran utilizadas en países tan dispares como Costa Rica, Perú o Malasia”.

La Policía ha confirmado, a través de una investigación coordinada, que se han realizado alrededor de 200 ataques a cajeros automáticos de bancos, entre un 40 y un 60% de estos en España. “Ha sido muy difícil detectarlos porque era gente itinerante que, cada poco tiempo, se relevaba para dedicarse plena y exclusivamente a la recopilación de estos datos de tarjetas bancarias”, ha señalado José Luis André, jefe de la Brigada Económica y Fiscal de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).

La Policía búlgara ha colaborado en la investigación y arresto de los delincuentes, con la colaboración también de Eurojust y Europol. Los investigadores están trabajando para dar con la jerarquía de este grupo, ya que los detenidos hasta hora son los instaladores de los dispositivos “skimers”. Los arrestados han sido acusados de los delitos de pertenencia a organización criminal, falsificación de tarjetas y blanqueo de capitales.

Los dispositivos cuentan con unas microcámaras

La colocación de los dispositivos no seguía un patrón previamente determinado aunque sí había un modelo de cajero atacado, ya que era para el que originariamente se había diseñado el dispositivo ‘skimmer’, introducido con ayuda de una placa con cuña. La banda fotografiaba los cajeros e introducía microcámaras en la parte superior y lateral, por lo que la Policía ha insistido en la conveniencia de que los usuarios tapen con la mano el teclado cuando introducen el pin, e incluso marquen al principio uno erróneo.

Las entidades bancarias cuentan actualmente con sistemas de geolocalización, de manera que los clientes son alertados de un pago inusual en otro país. La red contra la que se ha actuado la Policía también se encargaba del robo de coches con la colocación previa de balizas. 

 

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