Pattaya: ciudad del pecado en Tailandia

Pattaya se ha convertido en la capital del sexo en Tailandia, donde la prostitución ha sido tolerada durante años, a pesar de estar prohibida.

Al rededor de los años 60, muchos soldados estadounidense se acercaban a la ciudad tailandesa para descansar durante la guerra de Vietnam. De este modo, la ciudad se convirtió en destino de ocio ellos, que veían el sexo como una forma de ganar dinero rápido y fácilmente. Sin embargo, estas calles llenas de burdeles que caracterizan a Pattaya no se consolidaron hasta los años 90, cuando el acceso se facilitó y el Gobierno militar del país desarrolló un elevado número de infraestructuras y polígonos industriales.

La junta militar que dirige el país en la actualidad quiere cambiar la imagen de Pattaya, pues sus luces de neón se han convertido en u hecho del que avergonzarse. El país quiere volver a recuperar la tranquilidad de la disfrutaba antes de que se instaurase la fama de “ciudad del sexo”.

De esta manera, la policía ha instaurado lo que han llamado como ‘Zonas Felices’, en las que el Gobierno militar pretende reforzar la seguridad con un equipo nocturno de agentes y voluntarios y con la instalación de cámaras para que no haya abusos a los turistas.

 

La corrupción, talón de Aquiles de Pattaya

 

 

La corrupción que hay en el país es una de las principales razones por las que no se toman medidas reales contra la prostitución. Según Transparencia Internacional, Tailandia, en 2016, se encontraba en el puesto número 101 de 176 países en su índice de percepción de corrupción.

 

Los habitantes de Pattaya se muestran muy pesimistas con las intenciones del Gobierno de eliminar la opinión extrajera sobre la ciudad. Piensan que los turistas ven Pattaya como sexo y que no se podrá cambiar esa imagen. Aún así abogan por reducir la oferta sexual de la ciudad y regularlo.