Otra ocasión perdida para la unidad de la izquierda en Madrid

 

A la vista de los resultados de las elecciones generales de 26 de junio de 2016, la posibilidad de apartar democráticamente a la derecha del poder en España parece requerir  de la conjunción de dos factores, parece exigir como condición necesaria y suficiente de la presencia del binomio “crecimiento electoral-unidad de la izquierda”.

La situación actual es de cuasi empate en número de votos entre el PSOE  (5.424.709 votos -22,7%-85 diputados) y UNIDOS PODEMOS (5.049.734 votos-21,1 %-71 diputados) y  no parece previsible el desplome de ninguna de las dos fuerzas políticas.

Mientras la pugna de los dos partidos de izquierdas de ámbito nacional, sea por la hegemonía de la izquierda, más que por el desalojo de la derecha del poder, no resultará factible esa regeneración social, política y moral que ambas fuerzas proclaman.

Para apartar a la derecha del poder será necesario no sólo un significativo crecimiento del voto, en torno a un millón de votos más de los 10.474.443 recibidos conjuntamente por ambas fuerzas en junio de 2016, pero además, incluso cumplida esa condición necesaria, que no suficiente, el gobierno de izquierdas en nuestro país resultara imposible, si en ese escenario no se materializa la unidad de la izquierda.

Esta realidad verificable aritmética y políticamente para el conjunto de España, es más cierta  si cabe en la Comunidad de Madrid, donde el PP liderado por Cristina Cifuentes gobierna la región con 48 diputados mas el apoyo de los 17 de Ciudadanos, lo que le otorga la mayoría de la Cámara Regional con 65 diputados  frente  a los 64 que suman las fuerzas de izquierda, 37  del PSOE y 27 de Podemos.

De acuerdo con la posición del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid ante la moción de censura de Podemos,  “El Gobierno de Cristina Cifuentes merece ser censurado”… “La gestión continuada del Partido Popular… ha supuesto una forma de ejercer y de concebir el poder claramente censurable”.

Asimismo de acuerdo con dicha posición se plantea que “La acumulación de casos de corrupción…….requiere medidas urgentes que aborden la necesidad de regeneración social, política y moral de la Comunidad de Madrid”,… para lo que “se requiere: 1.- Un programa bien definido…. 2.- Un liderazgo compartido…. 3.- Un diálogo intenso…entre los distintos grupos”.

A pesar de todo lo anterior, dicha posición concluye que  “Aunque estimamos necesario censurar al actual Gobierno…..el Grupo Parlamentario Socialista votará ABSTENCIÓN”.

Dicha postura resulta inconsistente con los argumentos de urgente regeneración social y política esgrimidos y desaprovecha la ocasión de presentar ante la opinión pública madrileña un bloque de izquierdas con 64 votos Si “a favor de la censura”, frente a 65 votos No “en contra de la censura”. Aquí, en la Comunidad de Madrid, no hay secesionistas a los que responsabilizar del desacuerdo.

En términos coloquiales, el Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea de Madrid se lava las manos ante la “urgente necesidad de regeneración social, política y moral en  la Comunidad de Madrid”.

Ya son muchos años de juegos malabares con el socialismo madrileño, siempre en aras de intereses superiores radicados en Ferraz, por ello soy profundamente pesimista respecto al futuro electoral del socialismo en la Comunidad de Madrid.

Por otra parte esgrimir como argumentos de la abstención la falta de: “1.- Un programa bien definido…. 2.- Un liderazgo compartido….y  3.- Un diálogo intenso…entre los distintos grupos”, representa la constatación de la renuncia por parte del PSOE-Madrid al liderazgo de la oposición política al gobierno regional de Cristina Cifuentes, cuando estamos ya a menos de dos años de las próximas elecciones autonómicas.

Asimismo cabe señalar que esta posición del Grupo socialista en la Asamblea de Madrid, resulta del acuerdo alcanzado al más alto nivel orgánico entre los aparatos del  PSOE-Madrid y del PSOE nacional.

Tal y como informaba la prensa el pasado 24 de mayo “Pedro Sánchez,… Ángel Gabilondo, y la secretaria general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Sara Hernández, acordaron no apoyar la moción de censura que Podemos ha presentado contra la presidenta madrileña, Cristina Cifuentes”, manteniendo “la misma estrategia que parece que se acordará a nivel nacional: no apoyar la moción de censura del partido que lidera Pablo Iglesias”.

Esta decisión bendecida, con posterioridad, como Posición del Grupo Socialista en la Asamblea de Madrid, es recibida como decisión adoptada, con fecha 7 de junio de 2017 por el conjunto de la militancia del partido en Madrid.

En mi modesta opinión de militante de base del PSOE-Madrid, esta decisión representa un error estratégico de primera magnitud.

Las mociones de censura no se presentan única y exclusivamente para ganarlas. De hecho las dos mociones presentadas en la historia de la democracia española no tuvieron en cuenta la aritmética parlamentaria sino que sirvieron de altavoz para la denuncia política y como escaparate de una alternativa al gobierno.

Desde esta perspectiva, el PSOE-Madrid ha perdido una excelente ocasión para transmitir a la ciudadanía madrileña su voluntad de liderar una alianza de izquierdas, la única posible en nuestra región, forjada para desalojar democráticamente a la derecha del Gobierno Regional de la Comunidad de Madrid, un gobierno que ostenta el Partido Popular de Madrid desde hace ya casi un cuarto de siglo.