La libra baja un 2% tras las elecciones en Reino Unido

La renovada incertidumbre suscitada en Reino Unido por el “batacazo” electoral de Theresa May, que lejos de reforzar su liderazgo ve ahora cuestionada la estrategia del Partido Conservador en sus negociaciones sobre el ‘Brexit’, ha provocado el desplome de la cotización de la libra esterlina, que bajaba más de un 2%, hasta mínimos del pasado mes de abril, mientras la Bolsa de Londres registraba subidas ligeramente inferiores al 1%.

“Es indudable que el batacazo de May no ha gustado a los inversores en la libra esterlina”, explica Rodrigo García, analista de Xtb, quien, sin embargo, confía en que a medio y largo plazo el escenario más probable es que la libra se siga recuperando de las importantes caídas de los últimos meses.

“Estamos ante el resultado que los mercados temían”, apunta por su parte Dominic Rossi, director de inversiones de renta variable global de Fidelity, añadiendo que “la libra esterlina es la primera víctima” y cabe esperar que pierda todo lo ganado desde el anuncio electoral de abril, cuando subió desde 1,20 dólares a casi 1,30, mientras la incertidumbre “actuará como un tope para la Bolsa británica”.

De hecho, tras conocerse los resultados electorales que debilitaban la posición del Partido Conservador, que ahora deberá buscar una coalición o gobernar en minoría, la cotización de la libra frente al ‘billete verde’ caía hasta los 1,2632 dólares desde los 1,2951 dólares del cierre del jueves, su peor cruce desde el pasado 18 de abril fecha en la que Theresa May anunció la convocatoria de elecciones anticipadas.

En este sentido, los analistas de Unicredit califican de “desastre” para Theresa May el resultado electoral y anticipan que de cara al futuro “parece claro que la libra esterlina aún sufrirá más”.

De hecho, Rowena Geraghty, analista de deuda soberana en Standish, propiedad de BNY Mellon, advierte de que el resultado electoral da lugar a un Gobierno inestable con pocas probabilidades de sobrevivir a las duras negociaciones sobre el ‘Brexit’ y podría abrir la puerta a una nueva convocatoria electoral para finales de 2018 o principios de 2019, cuando se conozca la naturaleza del acuerdo final.

 

NEGOCIACIONES DEL BREXIT

 

Por otro lado, los analistas consultados por Europa Press coinciden en señalar que el varapalo del Partido Conservador puede provocar el retraso en el inicio de las negociaciones, previsto para el próximo 19 de junio, así como que Theresa May acudirá a estas conversaciones en una posición mucho más débil, contrariamente al objetivo de la líder británica cuando anunció la convocatoria electoral.

En este sentido, Rodrigo García, desde XTB, apunta que “quienes deciden si el Brexit es o no duro van a ser el resto de países de la Unión Europea. Independientemente de quién sea su interlocutor” y añade que cualquier movimiento hacia posturas negociadoras más moderadas “tendría muchos más efectos positivos que negativos”.

Sobre la difícil posición del nuevo Gobierno británico en las negociaciones, Howard Cunningham, gestor de carteras de renta fija en Newton, perteneciente a BNY Mellon, señala que el recorte de los plazos del calendario para alcanzar un acuerdo con la UE reduce las posibilidades de que este sea el más óptimo.

“Aunque a las instituciones de la UE puede resultarles ventajoso negociar con un Reino Unido dividido (y menos preparado), a los gobiernos nacionales y los banqueros centrales a ambos lados del Canal de la Mancha les preocupan las posibles consecuencias de toda esta incertidumbre para las economías y los mercados”, subraya.

Por su parte, los analistas de Unicredit advierten de que si el Partido Conservador tiene que gobernar en minoría apoyándose en el partido unionista DUP, partidario del ‘Brexit’, el resultado podría ser una ruptura aún más dura, añadiendo que los diputados ‘tories’ más euroescépticos mantienen un gran poder de influencia, “haciendo menos probable una salida ordenada de la UE”.