El sexo “non stop”, sexo y drogas

Si recordamos la película Studio 54, muy buena por cierto, y nos metemos por un momento en esa discoteca tan glamurosa, con su música y sus luces, podremos recordar, aparte de a la guapa Neve Campbell y al “yogurin” Ryan Phillippe, como en cada esquina, reservado, baño, sofá, barra… había algún tipo de droga para estimular al personal, hacer que durara la fiesta, y que la noche no terminara nunca.

Y si habéis recordado esto, hacer memoria y visualizar como en esos mismos lugares había parejas entre besos, coca, sexo, popper, tríos, anfetas…

Bien, no hace falta irnos a Manhattan para revivir una de esas noches, y menos ahora con la nueva moda del “Chemsex”.

Os quería poner en situación con la discoteca de Studio 54, porque este nuevo término lo que nos quiere decir, es básicamente eso, fiestas en las que se consumen drogas psicoactivas, alcohol, más drogas estimulantes, y que sirven para llevar a cabo sexo sin fin, durante horas y horas y al límite. Y sin ninguna percepción del peligro que todo esto puede suponer.

Esto lleva mucho tiempo de moda en Reino Unido, y en España no nos íbamos a quedar atrás, la moda ha llegado aquí y parece ser que se extiende sobre todo en el colectivo homosexual. Como siempre, nos toca ser los pioneros de todo.

En cualquier caso, el problema con esto, está en el contagio de ETS y el abuso de drogas. Una vez metidos en bucle, es difícil poner un punto de cordura, y ya da igual todo esa noche, pero al día siguiente un brote psicótico nos puede jugar una mala pasada, o una enfermedad de transmisión sexual joder la vida.

Drogas como el GHB, GBL, metanfetamina y mefedrona , son las más utilizadas. No hace falta saber el significado de cada una, porque alguna ni la conocemos, solo saber que alteran la actividad conscientemente normal, de ahí que alguno alucine; hay unas que son depresoras de la actividad del sistema nervioso, que dan sensación de relajación, y otras por el contario, son estimulantes, ósea que nos queremos comer el mundo, y a quien se ponga por delante. Y sobre todo, en este ámbito se utilizan para estar horas y horas manteniendo relaciones sexuales. Erecciones que duran días, o sensación de excitación atravesando límites insospechados. La conexión entre dos personas drogadas, parece ser más profunda e impactante, lo que hace que consuman más y vuelvan a mantener relaciones durante tiempo ilimitado.

El uso de jeringuillas para alguna de las drogas mencionadas y el intercambio de estas, entre los participantes está invitando poderosamente al VIH a ser la “resaca “de esas fiestas.

Realmente como todo en exceso es malo, las relaciones hay que disfrutarlas sintiéndolas, siendo consciente en todo momento de que lo hacemos, no forzando a nuestro cuerpo a ir más allá. Sanamente, y sobre todo, sabiendo que la persona con la que vamos a intercambiar fluidos está sana.

Puede que en el momento, estando drogados, parezca que el sexo que mantenemos es la bomba, pero recordar que estamos alterando nuestro cuerpo, forzándolo a ir en contra del mismo, y todo eso nos pasará factura.

Si el sexo es salud… aquí estamos dejando la salud de lado. ¡Cuidado!

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