Elevan a 37 los muertos en el asalto en un complejo de ocio de Manila

El responsable de operaciones del complejo de ocio Resorts World de Manila, Stephen Reilly, ha elevado este viernes por la tarde a 37 el balance de muertos tras el asalto perpetrado el jueves por la noche por un hombre armado que prendió fuego a varias mesas de uno de los casinos provocando un importante incendio.

Las víctimas, 13 empleados y 24 clientes, se encontraban principalmente en el casino, y murieron por inhalación de humo. Según ha explicado Reilly, los guardias de seguridad dispararon al atacante, que resultó herido, antes de que éste se metiera en una sala y se inmolara a lo bonzo.

Entre los fallecidos se encuentra la esposa de un congresista. La Policía ha confirmado que 38 personas –balance que incluye al atacante– murieron en el asalto.

Si bien Estado Islámico lo ha reivindicado y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha referido a éste como un “ataque terrorista”, el Gobierno filipino ha descartado que esté relacionado o con el grupo yihadista o con la insurgencia que está activa en la región de Mindanao.

Las autoridades indicaron el viernes por la mañana que el atacante era un extranjero, que parecía ser un caucásico de cerca de metro ochenta de altura.

Además de los muertos, otras 54 personas han resultado heridas, también por inhalación de humo o por huesos rotos.

Una fuente vinculada a Estado Islámico que informa diariamente de los combates que se registran en la localidad de Marawi, situada en la isla de Mindanao, ha vinculado al grupo con el ataque perpetrado en Manila, según el grupo de Inteligencia SITE, un organismo especializado en hacer seguimiento de los grupos terroristas.

Rita Katz, directora de SITE, ha detallado que desde Marawi han considerado al atacante como un “‘lobo solitario’ de entre los soldados del ‘califato'”.

De la Rosa ha señalado que si el asaltante fuera un terrorista, habría colocado alguna bomba o se habría inmolado en algún tipo de explosión, en lugar de prenderse fuego a sí mismo dentro de una sala en la que no había más personas.

REIVINDICACIÓN DE ESTADO ISLÁMICO

Sobre la reivindicación de Estado Islámico, el jefe de la Policía ha asegurado que el grupo “puede reclamar lo que quiera y difundir la propaganda que quiera mostrar al mundo” pero que, hasta el momento, en lo que respecta a decisiones policiales, no se ha declarado que éste haya sido un “incidente terrorista”.

El atacante entró en la segunda planta del Resorts World, ubicado en la zona de Pasay, en la región metropolitana de Manila, con un fusil M-4 si bien no disparó contra ninguna persona. La Policía, que descarta el terrorismo como motivo del asalto, está estudiando la posibilidad de que se tratara de un robo.

La empresa gestora del inmueble, situado en la zona de Pasay, ha informado en Twitter de que colabora con la Policía filipina “para garantizar que todos los clientes y empleados están a salvo”. “Pedimos vuestras oraciones en estos difíciles momentos”, ha publicado Resorts World en redes sociales.

 

“Está muerto”

 

 

El jefe de la Policía Nacional de Filipinas, Ronald ‘Bato’ de la Rosa, ha confirmado la muerte del hombre que ha asaltado un complejo de ocio de Manila que alberga casinos, tiendas y un hotel, señalando que éste se inmoló a lo bonzo dentro de una sala en el hotel Maxims, integrado en el complejo.

“Está muerto”, ha señalado De la Rosa en una conversación telefónica retransmitida por la cadena de televisión ABS-CBN en referencia al atacante, quien según Estado Islámico se trataría de un ‘lobo solitario’ aunque el Gobierno ha descartado que esté vinculado con el grupo yihadista.

Poco antes las autoridades indicaron que se trataba de un extranjero, que parecía ser un caucásico de cerca de metro ochenta de altura.

El último balance indica que un total de 36 personas han muerto, principalmente por inhalación de humo, y otras 54 han resultado heridas, también por inhalación de humo o por huesos rotos.

Una fuente vinculada a Estado Islámico que informa diariamente de los combates que se registran en la localidad de Marawi, situada en la isla de Mindanao, ha vinculado al grupo con el ataque perpetrado en Manila, según el grupo de Inteligencia SITE, un organismo especializado en hacer seguimiento de los grupos terroristas.

Rita Katz, directora de SITE, ha detallado que desde Marawi han considerado al atacante como un “‘lobo solitario’ de entre los soldados del ‘califato'”.

Sin embargo, la Policía ha descartado que se trate de un atentado terrorista, alegando únicamente que el autor operó solo. Entretanto, algunos testigos sostienen que vieron a otro hombre armado dentro del complejo.

De la Rosa ha señalado que si el asaltante fuera un terrorista, habría colocado alguna bomba o se habría inmolado en algún tipo de explosión, en lugar de prenderse fuego a sí mismo dentro de una sala en la que no había más personas.

 

REIVINDICACIÓN DE ESTADO ISLÁMICO

 

 

Sobre la reivindicación de Estado Islámico, el jefe de la Policía ha asegurado que el grupo “puede reclamar lo que quiera y difundir la propaganda que quiera mostrar al mundo” pero que, hasta el momento, en lo que respecta a decisiones policiales, no se ha declarado que éste haya sido un “incidete terrorista”.

El atacante entró en la segunda planta del Resorts World, ubicado en la zona de Pasay, en la región metropolitana de Manila, con un fusil M-4 si bien no disparó contra ninguna persona. La Policía, que descarta el terrorismo como motivo del asalto, está estudiando la posibilidad de que se tratara de un robo.

La empresa gestora del inmueble, situado en la zona de Pasay, ha informado en Twitter de que colabora con la Policía filipina “para garantizar que todos los clientes y empleados están a salvo”. “Pedimos vuestras oraciones en estos difíciles momentos”, ha publicado Resorts World en redes sociales.

Posteriormente, confirmó el balance de muertos y de heridos y ha pedido cautela a la hora de difundir la identidad de las víctimas.

 

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