Tatuajes que atraen turistas

Whang-od es una anciana de al rededor de 100 años, que ha conseguido convertir su aldea en la meca de los turistas, situada en Buscalan (Filipinas).

La mujer, cuyo nombre completo es María Fang-od Oggay, es una artista de los tatuajes rituales de su trubu, que se sitúa en el norte de Filipinas. Gracias a ella, se ha mantenido viva una tradición y, con ello, trasformó su aldea en lugar turístico. Los turistas viajan a la zona buscando aventuras y un tatuaje único en su piel.

Whang-od no era conocida fuera de sus fronteras hasta que Lars Krutak, un antropólogo estadounidesde la incluyó en su serie documental, Tattoo Hunter, quien consiguió hacerla famosa en el resto del mundo. Por ejemplo, antes del documental, Buscalan (Filipinas) era conocido por el cultivo de marihuana. Ahora el turismo ha cambiado, ya no van a comprar aceite de hachís sino a hacerse tatuajes. El turismo en la zona se ha quintuplicado en los últimos seis años, pasando de 30.000 a 170.000 visitas.

 

Whang-od utiliza los materiales que usaban los antiguos guerreros

 

Los tatuajes de Whang-od ya no se hacen de acuerdo a la tradición milenaria, sin embargo, los materiales que se utilizan si son los mismos que usaban los antiguos guerreros. Ella utiliza un cuenco de coco para mezclar el agua, carbón y patata dulce con la que da textura a la mezcla. También usa una lima filipina y una aguja de espina unida a un palo de bambú.

Todos aquellos que van allí para tatuarse, pueden elegir dónde hacérselo, pero no el diseño. Hay dos opciones, que lo elija ella o que deje escoger entre uno de los dibujos de sus brazos. Quienes llevan sus tatuajes se sienten orgullosos de llevar el arte de la cultura milenaria en su piel, pues Whang-od todavía no pretende dejar de tatuar.