El drama de Pedro Sánchez

El drama de Pedro Sánchez es que frente a un PP corrupto, ladrón de derechos, libertades y prestaciones, el PSOE liderado por él obtuvo 1.691.650 votos menos que los ‘populares’ en las elecciones del 20 de Diciembre de 2015. Y ello tras cuatro años de demoledores viernes de Consejo de Ministros.

Abundando en la tragedia personal de Sánchez (y con él de todo el PSOE), solo seis meses después, el Partido Popular había aumentado considerablemente su lista de atrocidades y corruptelas. Una simple búsqueda en el buscador Google acotada por fechas entre el 20D y el 26J (189 días), ofrece en 0,65 segundos aproximadamente 20.100 referencias de artículos publicados sobre “pp corrupto”. Si la búsqueda la realizamos con el criterio “pp recortes”, el resultado es aún más escalofriante y alcanza las 36.800 publicaciones.

Aún así, Sánchez, que el 27 de abril del pasado año, a 60 días de la repetición de las elecciones, aseguró estar arrepentido de haber llamado “indecente” a Rajoy”, quedo el 26 de junio 2.481.476 votos por debajo del Presidente del Gobierno. Este, por su parte, hacía ya más de dos años que había enviado el hasta la aburrida saciedad reprochado por Sánchez  “Luis, se fuerte”. Y aún así, aumentó la diferencia sobre el líder socialista en 789.826 votos.

Pero aquí estamos, llorando aún por la ‘defenestración del 1 de octubre’ y “la conspiración de las élites”. Llamando “golpistas”, “traidores” y “vendidos a la derecha” a quienes tuvieron el coraje de decirle aquel infausto día (y anteriores, sí) que Pedro Sánchez ya no es el hombre que el PSOE necesita. Realmente, nunca lo fue.