“La desdicha de tener 50 orgasmos al día”

Como es bien sabido, no es lo mismo ver las cosas que vivirlas. En el post de hoy, tratamos una disfunción femenina muy curiosa, desconocida, y que desde fuera puede resultar hasta morbosa. Pero hay que vivir las cosas cada uno en su propia piel para luego poder opinar.

Podría pensarse la frase “algunas tanto y otras tan poco”. O que suerte, puedes tener un orgasmo cuando quieras. Pues bien, como todo en exceso, es malo, y encima sin poder controlarlo, peor aún. Hoy hablamos del síndrome de excitación sexual persistente. Así de primeras puede parecer que se esté “cachondo todo el día” y que si encima es la mujer, la que siente excitación, menuda suerte tendrá su pareja. Pero para nada. Todo lo contrario.

 

“La desdicha de tener 50 orgasmos al día”: un problema femenino

 

Como bien hemos dicho, se trata de un problema femenino. Y lejos de agradar, es muy incómodo y molesto. Tened en cuenta, que puede darse el orgasmo en un momento en el que nos deje absolutamente en compromiso o en ridículo. Y pasando la mayor vergüenza y la ansiedad que pueden darse. Alguna “mente” no ve el problema por ningún lado, incluso lo ve morboso, pero de verdad, los testimonios de las personas que lo padecen son realmente de desesperación, alguna incluso ha pensado en suicidio.

El problema en sí, es que de repente se nota tensión en los genitales, acompañada de excitación continua, que es lo que nos llevaría al orgasmo. Pero todo esto pasa sin estimulación alguna. No siempre desaparece la tensión cuando se ha tenido el orgasmo. Y este no se da siempre, con lo cual el alivio no cesa. De ahí el nombre de la enfermedad. La verdad que no se conoce en si su causa, pero investigaciones revelan que se debe a una irregularidad en los nervios sensoriales, factores neurológicos, vasculares, hormonales o hasta por efectos secundarios de medicamentos.

Recalcamos que no se da siempre, según se ha investigado. Pasa así, de repente, y puede ser que estemos en el súper, en el trabajo o en un funeral. Y desde luego la incomodidad es máxima. Por supuesto estas mujeres pierden totalmente el interés sexual, el masturbarse deja de ser algo placentero, con lo cual ahí viene la parte mala, ya que es posible que duela el acto sexual en pareja, este irritada la zona o sensible, o asociemos los orgasmos con algo doloroso, problemático, que en vez de darnos placer, nos crea ansiedad.

En fin, ¡disfrutemos de lo que tenemos!