Siria: “Los cuerpos comenzaron a caer uno a uno al suelo, sin detonaciones, sin armas ni fuego” #En60″

Una bomba química es un arma de destrucción masiva. Un ataque capaz de matar a miles de personas en Siria.

Un bombardeo aéreo golpeó el martes en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria. Según los médicos en el terreno, los síntomas de los pacientes son pupilas dilatadas, convulsiones y espuma saliendo de la boca, similares a los que sufren las víctimas de un ataque químico. El número de víctimas no ha dejado de subir desde el ataque, por el momento, casi un centenar. La organización Human Rights Watch acusó recientemente al gobierno de lanzar bombas con cloro en áreas controladas por los rebeldes en Alepo, por su parte, Bashar Al Assad desmiente el ataque.

No es la primera vez que acusan al gobierno de Bashar Al Assad de estar detrás de ataques químicos. En agosto de 2013, un ataque con gas sarín mató a 1.400 personas en Ghouta, cerca de Damasco.

Los cuerpos comenzaron a caer uno a uno al suelo, sin detonaciones, sin armas ni fuego.