Un asteroide kamikaze ‘juega’ con Júpiter

Un asteroide ‘kamikaze’ que orbita alrededor del Sol en sentido contrario lleva ‘jugando’ un millón de años con Júpiter y otros 6.000 asteroides que comparten espacio con el planeta gigante.

El asteroide, apodado Bee-Zed, es el único en este sistema solar conocido por tener una órbita opuesta y retrógrada alrededor del Sol, y al mismo tiempo compartir el espacio orbital de un planeta, dice el investigador y coautor Paul Wiegert, del Departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Western Ontario.

Todos los 82 millones de asteroides conocidos en nuestro sistema solar viajan alrededor del Sol en lo que se llama un movimiento progrado: es decir, a la izquierda cuando se visualiza desde arriba. Pero el asteroide 2015 BZ509 (“Bee-Zed” para abreviar) circula en el sentido de las agujas del reloj, en un movimiento retrógrado moviéndose contra el flujo de todos los demás asteroides en el séquito orbital del planeta gigante.

Dicho de otra manera, es como si Júpiter fuera un camión en una pista que rodea el sol, y los asteroides en la órbita de Júpiter son coches compactos circulando en la misma dirección. Bee-Zed es el ‘kamikaze’ alrededor de la pista, circulando en la dirección equivocada entre los otros 6.000 coches y que se desvía alrededor del camión. Y lo hace en cada vuelta, y lo ha hecho miles de vueltas durante un millón de años o más.

Entonces, ¿cómo evita colisionar con Júpiter?

La gravedad de Júpiter realmente desvía el camino del asteroide en cada paso para permitir que ambos sigan con seguridad en su camino, dice Wiegert, que ha publicado su hallazgo en Nature.

Poco se sabe sobre el asteroide, que fue descubierto en enero de 2015. Tiene un diámetro de unos tres kilómetros y puede haberse originado desde el mismo lugar que el cometa Halley, que también tiene una órbita retrógrada. El equipo aún no ha sido capaz de determinar si Bee-Zed es un cometa helado o un asteroide rocoso.

Pero su análisis –basado en cálculos complejos y en observaciones a través de la Large Binocular Camera en el Large Binocular Telescope de Monte Graham, Arizona, durante un lapso de 300 días– muestra que Bee-Zed es de alguna manera capaz de mantener una órbita estable, incluso como un ‘bicho raro’.

Los cálculos realizados por el equipo muestran que la órbita se ha mantenido estable durante al menos un millón de años y se mantendrá estable durante al menos un millón más. Aprender más sobre el asteroide proporciona otro intrigante vislumbre de características previamente desconocidas y no mapeadas de nuestro sistema solar. “El trabajo de detective acaba de comenzar”, dijo.