Erdogan presiona a Alemania tras la manifestación kurda en Frankfurt

El Gobierno turco convocó a última hora de ayer al embajador alemán para protestar la decisión de permitir una manifestación kurda en las calles de Frankfurt contra el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y a favor del encarcelado líder kurdo Abdulá Ocalan, máximo responsable del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, en guerra con Turquía.

Así lo hizo saber este sábado el portavoz de la Presidencia, Ibrahim Kalin, en un nuevo indicio del gravísimo deterioro de las relaciones entre ambos países desde que Alemania prohibiera la entrada de ministros turcos en el país para promocionar ante la emigración turca el referéndum impulsado por Erdogan, que se celebrará el próximo 16 de abril y en el que se discutirá un significativo incremento de sus poderes como jefe del Estado.

En la marcha kurda se vieron banderas con el retrato de Ocalan y se oyeron consignas como “Viva la resistencia del pueblo kurdo”. La Policía instó a los manifestantes a enrollar las banderas del PKK, una organización prohibida en Alemania en 1993.

“No nos podemos explicar”, había declarado ayer Kalin, “cómo las autoridades alemanas consideran peligrosos los representantes electos turcos mientras trata a los terroristas como actores legítimos”. “Es”, añadió, “un acto claro de apoyo al terrorismo”.

 

En la marcha kurda contra Erdogan había banderas con el retrato de Ocalan y se gritaron consignas como “Viva la resistencia del pueblo kurdo”

 

Además, Kalin ha criticado duramente a Bruno Kahl, director de los servicios de inteligencia extranjera de Alemania, el BND, por insinuar que el presidente Erdogan aprovechó el fallido golpe de estado del año pasado para extender el alcance de la actual purga de críticos que está llevando a cabo y que iba a desencadenar de todos modos.

Kalin llegó incluso a denunciar que Alemania, como mínimo, respaldó el golpe de Estado del año pasado, tras conocer que Kahl había mostrado su escepticismo sobre la teoría de Ankara que apunta como responsable del golpe al clérigo Fetulá Gulen, némesis de Erdogan.

“Comentarios como los del señor Bruno Kahl indican que Alemania respaldó la intentona” ha declarado el portavoz en comentarios ante la corresponsalía turca de la cadena CNN.

 

La Inteligencia alemana está convencida de que Erdogan habría ordenado la purga de todas maneras

 

El director del Servicio Federal de Inteligencia (el BND, la agencia de inteligencia exterior) de Alemania, Bruno Kahl, se ha declarado convencido de que la purga iniciada el año pasado por el presidente Recep Tayyip Erdogan contra miles de jueces, abogados, funcionarios, militares y periodistas habría sucedido de todas formas aunque no se hubiera intentado el golpe de Estado de julio.

“Ha sido una excusa bienvenida”, ha descrito Kahl en relación a los ceses y encarcelamientos que ordenó el presidente turco, antes de puntualizar que el golpe de Estado influyó en el alcance de los mismos, que no habría sido tan extendido si el levantamiento jamás hubiera sucedido.

Erdogan ha justificado esta purga argumentando que todos los detenidos y despedidos forman parte de un “sistema de Gobierno en la sombra” guiado desde Estados Unidos por el clérigo Fetulá Gulen, a quien acusó de instigar el golpe.

Sin embargo, el jefe del BND recordó que Erdogan ya estaba echando a sus críticos antes del asalto fallido del 15 de julio, lo que incitó precisamente a los líderes militares del golpe a apresurar, casi con toda probabilidad, el comienzo de la operación.

Kahl indicó que, por lo que a la Inteligencia alemana concierne, el movimiento del clérigo Gulen no es más que una asociación civil “que provee de educación tanto laica como religiosa” y que “todos los intentos de Turquía para convencer de lo contrario” a su departamento “no han tenido éxito”.