Basoexia, “necesidad imperiosa de besar”

Besos…un buen comienzo y un buen final para una relación sexual con nuestra pareja, amante, rollete….Es indiscutiblemente necesario besarse, y alguno deja de lado este hábito y va “más a saco”, cuando es algo primordial. Yo recomiendo detenerse en ellos, sentirlos, aprovecharlos, dejar que con ellos se inicie esa conexión con la pareja y se nos encienda “el fuego”. Hoy hablamos de la basoexia, una parafilia, que en este caso se centra en los besos, y que dentro de la rareza de las parafilias, es de las más comunes y normales.

Basosexia,besos y más besos 

Si recordamos, y nos ponemos en situación, una parafilia es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente principal del placer, no se basa en las relaciones sexuales, sino en otra cosa. Pueden ser objetos, situaciones, actividades o individuos “atípicos”. Establecer los límites de las parafilias es bastante complicado. En algunas lo veríamos claro, pero en otras ¿hasta qué punto es malo ese interés sexual inusual?  En este caso, desde mi punto de vista, no sería inusual, todo lo contrario, lo veo necesario, que haya besos, y más besos durante la relación sexual.

Es una forma de conexión con la pareja y de avivar la pasión y el placer. En el caso de la basoexia, solo se conseguiría alcanzar la plenitud del acto sexual a través de los besos. Si no hay besos, la respuesta sexual de una persona con basoexia será negativa o inexistente (se podría dar falta de deseo, por ejemplo).

Con este tipo de besos no nos referimos solo darlos en los labios, obviamente, se necesitan besos, más que caricias, en otras partes del cuerpo para poder llegar al orgasmo. Parece algo muy normal, pero y ¿si llega un momento en el que los echamos tanto de menos, porque no se dan, que no podemos culminar nuestro acto sexual? Tan importante puede llegar a ser, que aun estimulando otras zonas erógenas del cuerpo, no se puede culminar sin ellos.  Los besos siempre son el inicio de la pasión y de la estimulación corporal, con ellos llegamos a nuevas fases que generan más placer corporal. Pero llevándolo al extremo, los besos serian el único motivo de éxtasis.

¡¡Besaros!! La única caricia que no requiere manos.