El resumen de la semana

Un nuevo ataque terrorista ha tenido lugar en Francia. Un militar francés abatía a tiros a un agresor en las inmediaciones del Louvre. Armado con un machete y al grito de ¡Alá es grande!, el terrorista ha intentado entrar en el museo. El hombre ha recibido hasta cinco disparos en el vientre y se encuentra en estado grave. Francia es uno de los países que se encuentra en estado de emergencia desde los ataques perpetrados por el Daesh en noviembre de 2015 en el que 130 personas murieron.

Y en la lucha contra el terrorismo encabezada por Trump, en Irispress nos preguntábamos porque no todos los países musulmanes están vetados en Estados Unidos. Trump ha prohíbido la entrada al país a ciudadanos de siete países entre los que no se encuentra ni Arabia Saudí ni Egipto, por ejemplo. Seguramente sea por las relaciones comerciales que mantienen con ambos países, la medida de Trump además de ser inconstitucional también es selectiva.

Trump despide a la fiscal general y cuelga el teléfono al primer ministro australiano

Y como todas las semana el republicano vuelve a dejarnos un par de titulares polémicos. El magnate decidió despedir a la fiscal general por cuestionar su política migratoria. Por otro lado, abre un nuevo frente con Australia tras colgar el teléfono al primer ministro, de nuevo por el mismo asunto la migración. Por lo visto la conversación se tensó cuando salió el tema de los 1.250 refugiados que Obama se comprometió a acoger. La Casa Blanca afirmó que iba a estudiar este acuerdo, pero que mantiene el veto extremo, además de seguir creyendo que el resto de países se han aprovechado de Estados Unidos.

Y un conflicto pero muy distinto sigue vivo en Ucrania. Al menos seis soldados ucranianos han muerto en varios enfrentamientos entre el ejército y los rebeldes pro-rusos en Avdiivka, ciudad estratégica que se encuentra en poder del ejército. Los combates han estallado a pesar del intento de renovar el alto el fuego en diciembre.

Un conflicto que comenzó en 2014 y que ha dejado ya 9.700 muertos desde que Rusia se anexionó a la península ucraniana de Crimea y los rebeldes pro rusos lanzaron una ofensiva en el este del país. Una guerra que parece que nunca llega a su fin.