¿Sobredosis de celos?

Y ante una sobredosis ¿qué hacemos? querer desintoxicarnos ¿no?  Querer volver a nuestro estado normal. Bien, pues vamos a ver si desmontando toda la cadena que nos lleva a ese descontrol, nos podemos calmar y no sufrir. Porque, aunque no lo parezca somos nosotros mismos los que nos llevamos a ese estado de locura. Y digo locura porque dejamos de ser nosotros mismos, nos convertimos en seres rabiosos, llenos de ira, descontrol e impotencia.

Realmente, los celos no tienen como solución una poción mágica que podamos utilizar en esos momentos, aunque alguno pagaría por ella.

Por supuesto, los problemas de los celos tienen mucho trasfondo, no salen de la nada, somos nosotros los que los hacemos crecer con nuestras inseguridades, miedos y baja autoestima. Ese es el mejor alimento para ellos y cuando pueden hacer aparición y dejarse ver, lo hacen. Pero están ahí desde siempre, en nosotros, y posiblemente desde pequeños.

Centrándonos en la pareja, y en no sufrir nosotros y hacerla sufrir a ella, porque es una situación muy incómoda y muy dramática, vamos a relajarnos en esos momentos. ¿Cómo?  Explicando que nuestra pareja forma parte de nosotros, y a nosotros mismos no nos haríamos daño, ni querríamos nada que nos hiciera infelices, pues para ella tampoco. Queremos ante todo una relación sana, no tóxica.

Si nuestra pareja va a salir de fiesta, no significa que tengamos que crear en nuestra cabeza, que en la fiesta se va a poner a ligar con todos, y acabará liándose con alguno. ¡No! ¿Tan poca confianza tenemos en nosotros? ¿Tan poco apostamos por nuestra relación? No estamos viendo nada como tal, así que no podemos dejar a nuestra mente trabajar a su antojo, menos fantaseando con cosas sin fundamentos.

Tenemos cierta tendencia a envenenarnos inventando películas, a anticipar situaciones que no se van a dar, y eso genera en nosotros, aparte de celos infundados, ansiedad y estrés, y como hemos dicho, no queremos hacernos eso a nosotros mismos y tampoco tener pelea con la persona a la que queremos sin motivo.

Cuando nos vengan esos fantasmas a la cabeza, se recomienda convertir la situación en algo un poco cómico, ¿no estamos inventando? Pues inventemos, que tal si en esa fiesta dónde nuestra pareja “va a ligotear con todos” nos imaginamos a todos disfrazados con gafas de pasta y narices de cerdito, o metidos en trajes de goma espuma donde no se ve absolutamente nada de la otra persona. O a ese mejor amigo, o amiga de nuestra respectiva a la que tenemos cierta tirria, la desfiguramos un poquito y la hacemos un poco “payaso”.

Los consejos para los celos en teoría son fáciles, confianza en uno mismo sin duda. Que no la tenemos, habrá que aumentarla, ¿cómo? Lo que suelo recomendar siempre es deporte, desfogarse practicándolo, libeando endorfinas que nos provocan felicidad, placer y salud. Y se nota, creerme. Sobre todo deportes donde hagáis mucho cardio, se nota enseguida y encima se pone uno en forma.

Llevarlo a la práctica cuesta más, pero la vida se trata de ir superando obstáculos y realizarse como personas, y si encima vamos acompañados del hombre mujer de nuestra vida ¿Por qué cagarla con celos?