Gaslighting: ¿Te quieren? o ¿Te manipulan?

Posiblemente cuando leas esto sabrás si has sido víctima de ello, o si incluso alguna vez lo has provocado tú mismo sin querer. Entre parejas es muy fácil discutir, está a la orden del día, y es incluso necesario. El amor tiene dos caras, la agradecida, la de felicidad, la de estar en una nube y verlo todo maravilloso, pero la otra cara esconde el sufrimiento, el dolor y las lágrimas del corazón. El gaslighting, lo ´se, muy bien no suena ¿verdad? Como te imaginabas, lo situamos en la cara oscura del amor, la del sufrimiento.

Literalmente, se traduce como “hacer luz de gas”, se conoce como la manipulación de uno de los miembros de la pareja al otro para llevar la razón, tenerlo controlado e incluso sometido. Pongamos un ejemplo: hemos discutido por algo con nuestra pareja, muchas veces son tonterías, granitos de arena, pero lo que a uno le duelen, que puede llegar a ser una montaña. El culpable intentará manipular muy sutilmente a la otra persona para hacerla creer que ha sido ella la culpable.

Gaslighting: cuando uno de ellos manipula al otro

Y esto, aisladamente lo hemos hecho todos, ¿pero qué pasa cuando se convierte en una rutina, una forma de vida, y uno de ellos manipula al otro hasta casi anularle e incluso, en casos graves, hacerle creer que se está volviendo loco? Es una forma de abuso realmente grave, que puede hacer a la persona perder su autoestima y confianza en sí misma, se puede volver dependiente del otro y sentirse anulado completamente.

El problema es que muchas veces este tipo de maltrato es “silencioso”,  no nos damos cuenta hasta que ya estamos inmersos en él. La venda de ver lo “oscuro” no se nos cae fácilmente. Influye poderosamente lo enamorados que estemos de la otra persona. Y lo seductora que sea con nosotros. A veces es un laberinto sin salida, porque cuando estamos ciegos, adoramos hasta a nuestro posible peor enemigo. Desde luego, nuestra pareja, nos quiere poco si esa es su forma de tratarnos, no somos dueños de nadie, sino personas independientes, que lo único que queremos es disfrutar del otro sin tener que sentir ansiedad, nervios u obsesión.

Tened en cuenta que vuestra supuesta “alma gemela”, lejos de anularte, quiere que crezcas como persona, quiere apoyarte, formar parte de tu vida sin ser dueño de ella, haciéndote ser feliz. Sentirnos queridos y no utilizados. Por desgracia, como decíamos antes, no es “oro todo lo que reluce” es una pena manchar el amor con cosas como esta. Tu novio/novia, esposo/mujer es tu “compi de vida”, tienes que sentirlo como tal. Y si, hay que discutir para luego reconciliarse, pero una cosa es eso, y otra diferente hacer luz de gas.