Adiós a 22 años de dictadura en Gambia

En Gambia, nación de África Occidental, se va a producir en cuatro días un cambio presidencial histórico en el país.

Yahya Jammeh lleva en el poder 22 años y llegó a él mediante un golpe de Estado en 1994. Es un autócrata que ha convertido el país en una república islámica. Tras los comicios presidenciales celebrados el 1 de diciembre Jamé, llamó por teléfono a su opositor, Adama Barrow líder del Partido Democrático Unido, para felicitarle por la victoria, pero una semana después rechazó los resultados. El 9 de diciembre apareció en la televisión pública para anunciar que daba marcha atrás y no aceptaba su derrota.

Calificado como uno de los gobernantes más homófobos del mundo, según Human Rights Watch, Jammeh asegura curar el sida y para demostrarlo, en una ocasión obligó a sus ministros a ejercer de cobayas de sus pociones mágicas. 

Un opositor murió mientras estaba detenido

Su intención de no abandonar el poder ya quedó plasmada durante la campaña electoral en la que hubo una terrible represión contra la oposición. Tanto que, Solo Sandeng, secretario nacional de organización del opositor Partido Democrático Unido, murió mientras estaba detenido por participar en una protesta pacífica. El asesinato de este opositor suscitó las protestas de Amnistía Internacional y la petición por parte del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de una investigación.

La Unión Africana ha advertido a Jammeh, que dejará de ser reconocido como presidente a partir del 19 de enero, fecha en la que expira su mandato. Le han pedido que respete la Constitución y que tenga en cuenta que habrá tolerancia cero en lo que respecta a los golpes de Estado.

Un traspaso, que esperan sea pacífico. Mientras Barrow, el futuro presidente de Gambia, permanece en Senegal hasta que jure el cargo.