El ‘domaingrabbing’, una estrategia política en auge

El consumo de televisión en 2016 ha caído por cuarto año consecutivo, según un estudio de Barlovento Comunicación. Y gran parte de la audiencia perdida va a parar a otras plataformas alternativas de información. La digitalización se está instalando en la sociedad a una velocidad de vértigo. Alrededor de 22,2 millones de españoles acceden a la Red a diario para informarse o para entretenerse. Bajo esta idea se desarrollaron las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

Elecciones presidenciales de EE.UU.

Entonces, Donald Trump, utilizó la influencia de las redes sociales para dirigir con éxito su carrera a la Casa Blanca. De hecho, le denominaban ‘el rey’ de las nuevas tecnologías.

Un estudio de SocialFlow en campaña, revelaba que los estadounidenses con redes sociales han gastado el equivalente a más de 1.284 años leyendo publicaciones sobre Donald Trump. Entre los 10 términos más buscados por los internautas en Google, durante 2016, se encuentra la palabra ‘Trump’. Para lograr este éxito a través de Internet, Donald Trump y sus asesores políticos entendieron perfectamente la importancia del dominio de Internet. El dominio web se trata de un nombre único y exclusivo que se le asigna a tu página web, lo que permite una fácil identificación y acceso por parte de los usuarios.

Por ello, durante la campaña estadounidense, el candidato republicano aplicó una práctica que consiste en acaparar dominios web con un fin lucrativo, el termino se conoce como domaingrabbing en el que aquí se profundiza. Sin embargo, en este caso, Donald Trump no pretendía ganar más dinero, su intención era mejorar su estrategia política, controlando las búsquedas en Internet y dirigiendo la opinión pública.

3.600 dominios web

Según DomainIQ, Trump y su organización tienen más de 3.600 direcciones de Internet, la mayor parte llevan los nombres de sus propiedades y productos. Hay 274 dominios que ofrecen el nombre de su hija Ivanka Trump. También poseen una veintena de direcciones web que atacan sus intereses políticos o empresariales. Además, para asegurar su éxito en campaña, adquirió dominios de Bush y Clinton para atraer a los internautas a su página web.

El caso es que el presidente electo de los Estados Unidos ha logrado su propósito y ha sido la tercera palabra más buscada este año que dejamos atrás. Durante la campaña electoral, Trump ganó en Google todas las semanas excepto las dos últimas.

2017 será un intenso año electoral habrá comicios en Holanda, Francia, Alemania o República Checa y el ‘domaingrabbing’ es una estrategia que ya está presente en muchas candidaturas políticas. Los políticos saben que Internet es una herramienta esencial y es un estupendo termómetro de la sociedad. El ‘domaingrabbing’ sirve para dirigir la opinión de los afines o detractores hacia una idea política.