El problema de la superpoblación en las cárceles de Brasil #En60″

Las condiciones de vida en las cárceles de Brasil son inhumanas y esta es una de las primeras razones por las que se desata la violencia y se producen motines demasiado a menudo.

Las prisiones están sobrepobladas. Cada día entran 3.000 nuevos reos. En las estatales hay un total de 656.000 personas cuando únicamente hay cabida para 400.000. La vida en las cárceles la controlan los grupos de narcotraficantes: son los jueces y los verdugos en la vida carcelaria. Manejan el tráfico y el crimen organizado en el interior y cada cartel maneja una prisión.

Un 70% de los presos que salen terminan regresando

Varias investigaciones realizadas en el país han determinado que un 70% de los reos que salen terminan regresando. El ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, anunció varias medidas para sanear las cárceles tras la masacre de Manaos a principios de año, en el que murieron 56 personas y 180 escaparon, aunque siguen prófugos 140.

El gobierno necesita con urgencia recuperar el control del sistema penitenciario. En lugar de construir nuevas cárceles, requieren garantizar sentencias proporcionales y rehabilitar a los delincuentes, algo mucho más rentable que encerrarlos y olvidarse de ellos.