El pulso económico en 60″: EE UU en el punto de mira

Un billón de dólares en dinero público para infraestructuras y una rebaja fiscal son las dos medidas-estrella en materia económica que esgrimió Trump durante la campaña electoral. Ahora bien, su puesta en marcha, sobre todo la segunda, puede tener efectos perjudiciales para la economía del gigante norteamericano. Según los analistas de CaixaBank, Norteamérica no solo sale de la crisis, sino que afronta un cliclo expansivo de su economía que ha reducido el paro por debajo del 5%, a la inflación rondando el 2%, algo menos de lo que crece año a año su economía. En este contexto, la segunda de las medidas anunciadas por Trump, la de reducir los impuestos, puede convertirse en viento de cola que frene el crecimiento.

Estos analistas aseguran que la bajada de los tipos impositivos podrían genera presiones inflacionistas sobre la economía, -ya comentamos que ronda el 2% y no debería subir más- y sobre todo puede suponer una patada hacia adelante a la abultada deuda pública del país. Postergar el ajuste de los números rojos puede volverse en contra de los intereses norteamericanos.