La Cámara de Comercio de Sevilla actúa contra Muñoz Medina

La Cámara de Comercio de Sevilla ha solicitado la “renuncia irrevocable” a su puesto como vocal del pleno de la Institución a Manuel Muñoz Medina, renuncia que ha sido “aceptada por el empresario”, y ello tras los acontecimientos ocurridos en la sede institucional de la Cámara esta semana, en los que se produjo una actuación “reprobable y de ofensa” a la persona de la coordinadora general y portavoz parlamentaria del grupo Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez.

Así lo ha dado a conocer este sábado en un comunicado el organismo empresarial, que ha explicado que se ha decidido adoptar esta medida tras ser informados los miembros del comité ejecutivo de la institución de los hechos ocurridos el pasado día 20 de diciembre, tras la celebración de la última sesión plenaria.

Por ello, la Cámara de Comercio ha reiterado sus disculpas a Rodríguez a través de un escrito horas más tarde de producirse el incidente, al considerar como “ofensivos hacia su persona los hechos acaecidos” asegurándole, además, que son hechos que “nunca deberían producirse”.

Asimismo, durante la conversación telefónica que mantuvo el presidente de la institución con la portavoz parlamentaria, ha manifestado que “nunca se había producido una situación de ofensa a ningún representante político, en la institución cameral”.

 

El empresario de Sevilla se ha disculpado en los medios informativos pero la Cámara de Comercio lo ha considerado insuficiente

 

En el escrito enviado a Rodríguez, se ponía de manifiesto que “el vocal del pleno, Manuel Muñoz, recibiría el apercibimiento que merecía su conducta”. Esta decisión le ha sido comunicada al vocal del pleno, manifestándole “que habiéndose recibido carta en esta Corporación de Teresa Rodríguez en la que manifestaba su malestar, se le reprobaba su actitud”.

La líder de Podemos Andalucía anunció este viernes que había decidido emprender acciones legales contra el empresario y vocal de la Cámara de Comercio de Sevilla Manuel Muñoz Medina, al que acusa de “abalanzarse” contra ella y, “con un empujón”, “amordazarme la boca con la mano mientras aproximaba su boca a la mía y simulaba besarme en los labios con su mano de por medio”.