Las niñas en Kenia: la escuela antes que los padres

Cientos de niñas de Kenia prefieren pasar la Navidad en la escuela en lugar de estar en casa con sus familias. La razón es el miedo que tienen a que sus padres las obliguen a someterse a una mutilación genital femenina.

Los colegios, que en teoría deberían cerrar sus aulas durante las fiestas, dejan sus puertas abiertas para las chicas. Otras eligen las iglesias como lugar de refugio. El mes de diciembre, es un período tradicional para la realización de ritos de iniciación.

Muchos padres apoyan esta práctica por la creencia cultural de que purifica a las mujeres de su feminidad, las somete a través del dolor y las hace vírgenes. El objetivo es que se vuelvan insensibles al placer sexual para convertirlas en esposas devotas y fieles.

Aunque la práctica está prohibida en Kenia, las autoridades aseguran que se sigue llevando a cabo en el país, principalmente en zonas rurales. Una de cada cinco mujeres en Kenia sufren la circuncisión, según cifras del gobierno.

En total, 140 millones de mujeres de todo el mundo padecen las consecuencias de la ablación femenina.