El pulso de la economía: 2017, un año marcado por la política

En una economía globalizada y con síntomas generales de recuperación, lo que nos depare 2017 va a estar condicionado y de qué manera por lo que ocurra tras los despachos presidenciales. Porque, tal y como destacan los expertos de CaixaBank, el año que comienza dependerá en buena parte de decisiones que se adoptarán en tres puntos del planeta. La primera parada, lógicamente, en la Casa Blanca, donde su nuevo inquilino dirá si mantiene sus promesas electorales de reforma fiscal o subida de aranceles a las exportaciones.

La segunda para en Londres, donde se sigue deshojando la margarita del cómo se va a producir el Brexit y el coste que va a tener tanto para la economía y la movilidad laboral del Reino Unido y de la propia UE. Y la tercera, en varios países europeos, como Alemania, Francia e Italia, que afrontarán procesos electorales en 2017 y cuyo resultado genera ciertas incertidumbres sobre la política común.

España tampoco escapa a las turbulencias. Según estos analistas, Rajoy ha de demostrar su capacidad para lograr acuerdos en ámbitos como el laboral, el educativo o el territorial y conseguir un equilibrio que garantice la gobernabilidad. En 2017, la economía estará determinada por la política.