Toque erótico navideño

Frío polar, luces por todos lados, regalos, anuncios de juguetes y colonias…. Sí, no cabe duda ¡feliz navidad mundo!.  Para salir de la rutina de siempre, vamos a dar un toque erótico a todo lo que envuelve a la navidad, y algún consejito para quien le apetezca probar cosas nuevas. Si por algo se caracteriza la navidad es por la comida. Cenas de empresa, familiares, entre amigos, de compañeros del cole… bien, y ¿qué tal si hablamos un poco sobre comida afrodisiaca y salimos del típico pavo de Navidad?.

Aprovechando que se come más marisco en estas épocas, que sepáis que, con las gambas, cigalas, langostinos y cualquier tipo de crustáceo, se despierta el deseo o apetito sexual. Podemos dejar de lado el típico mito de que solo las ostras son afrodisiacas. La causa principal no es más el aporte energético que contribuye a nuestro cuerpo. Y por una sustancia, que seguro que desconocéis y se os olvidará, porque es impronunciable, el “ciclopentano perhidrofenantreno”. Pero es la estructura de las hormonas sexuales de ambos sexos.

Aparte de lo delicioso que está, ya tenemos otro motivo para ponernos ciegos a langostinos. No podemos dejar de hablar de uno de nuestros postres favoritos, el chocolate. En este caso, la sustancia protagonista que lleva nuestro manjar marrón, es la feniletilamina. Esta sustancia provoca la liberación de hormonas que se relacionan con la felicidad y el amor. Si a esto añadimos el champagne o el cava, ya tenemos el completo, en lo que a comida y bebida se refiere. Con el champagne, lo que vamos a conseguir es achisparnos un poquito, lo cual vamos a relacionar con deshinbirnos. ¿Qué tal un bailecito erótico a nuestra pareja para divertirse y subir la temperatura? ¡Quitemos el frío!

Y mejor aún, para quien se lo pueda permitir, ¿porque no pasar por ejemplo la noche de año nuevo en algún sitio que no sea la discoteca? Vamos a cambiar la noche, y en vez de salir de borrachera, nos vamos a un jacuzzi rodeado de velas, música chill out, las copitas de nuestro afrodisiaco champagne, y nuestra pareja. No podría haber un ambiente más sensual para despedir el 2016.

Llega el momento de los regalos, ponemos la guinda a la navidad si obviamos regalar el típico jersey de rebajas o el videojuego. ¿Y si compramos algo con lo que verdaderamente disfrutar? En el anterior post hablábamos del vibrador, puede ser uno de esos regalos que emocionen. Y para dar el toque picante, ¿por qué no disfrazarse y transformar al gordete de rojo en una erótica mamá Noel, o al contrario, un atractivo papá Noel? En los juegos sexuales es donde está la chispa de la relación y donde se puede huir de la acechante rutina. Es altamente recomendable para mantener viva la pasión, y a la vez añadimos diversión. Un buen coctel de risas, erotismo y complicidad a la pareja.