Robaban para drogarse

Robaban para drogarse. Cometían hasta 14 robos semanales, incluso una semana llegaron a atracar 6 domicilios. Su objetivo: conseguir dinero fácil y de forma rápida y segura, aunque no fuese en mucha cantidad, para gastarlo en heroína que consumían en la conocida como ‘caja común’ de la banda.

Se aseguraban de que las casas estuviesen vacías. ¿Cómo? ponían plásticos en las puertas o llamaban a los telefonillos, si nadie contestaba o se encontraban los plásticos de las puertas en el suelo… ¡entraban!

Un ‘ladrón de ley’ georgiano les dirigía por teléfono desde la cárcel. Medio centenar han sido detenidos por provocar más de 100 robos.