Castro ha muerto, ¡viva Castro!

El Rey emérito Juan Carlos I será quien viaje a La Habana en representación de España para acudir a las honras fúnebres por la muerte de Fidel Castro.

Cuba ha reaccionado de forma sosegada y ha declarado nueve días de luto, una reacción muy distinta a la que han tenido los cubanosamericanos exiliados en Miami. Odiado y querido por igual, Fidel Castro estaba fuertemente unido a España, pisó nuestro país por primera vez en 1984. Siempre se entendió muy bien con Juan Carlos I, de hecho se declaró abiertamente JuanCarlista. Los orígenes gallegos del comandante llevaron a España a nombrarle hijo adoptivo de Láncara.

Diferentes reacciones internacionales. En África, por ejemplo, han llorado su muerte. Castró mandó 35.000 hombres, soldados y civiles, al continente en 1960 para combatir en un total de 17 revoluciones, apoyando los procesos de independencia. La implicación del dictador en la liberación africana y la continua ayuda que Cuba ha proporcionado, hacen que Castro sea adorado entre los africanos.

Fidel, que ha sobrevivido a 11 presidentes estadounidenses desde Eisenhower hasta Obama y que gobernó durante 47 años en Cuba, deja, según Amnistía Internacional, un legado de “dos mundos” en materia de derechos humanos.